Exoplanetas pueden estar compuestos de diamantes, revelan científicos

Bajo las condiciones adecuadas, los exoplanetas ricos en carbono podrían estar compuestos de diamante y sílice.
(Imagen: Shim/ASU/Vecteezy)

Científicos de la Universidad de Arizona (ASU) y la Universidad de Chicago revelaron que ciertos exoplanetas ricos en carbono pueden estar formados de diamantes y sílice en determinadas circunstancias. Esto a partir de un experimento en el que reprodujeron las condiciones de esos exoplanetas y sus reacciones con el agua.

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Harrison Allen-Sutter, director del estudio, señaló que “esos exoplanetas no se parecen en nada a los de nuestro sistema solar”. La diferencia entre estos y planetas como la Tierra se encuentra en la proporción entre carbono y oxígeno de sus estrellas: un sol con una proporción más baja de carbono respecto al oxígeno tiene planetas como el nuestro, que está compuesto de silicatos y óxidos con un bajo contenido de diamante.

La Tierra, explica phys.org, tiene un porcentaje de diamante del 0.001%.

La situación cambia para los exoplanetas que giran alrededor de estrellas con cantidades más altas de carbono respecto al oxígeno: estos también tienden a ser más ricos en carbono. Los científicos determinaron que esos exoplanetas pueden llegar a estar compuestos de diamantes si hay agua en ellos.

Para comprobar su hipótesis y reproducir las condiciones de los exoplanetas, los especialistas usaron celdas en las que monitorearon las reacciones entre el carburo de silicio en agua. A través de la presión, el calor láser y el contacto con el agua, el carburo de silicio se convirtió en diamante y sílice.

Un planeta compuesto de carbono cuyas capas se transforman en diamante y sílice. (Imagen: Harrison/ASU)

¿Hay vida en esos planetas?

El estudio de nuevos planetas implica también determinar su habitabilidad. En el caso de los exoplanetas ricos en carbono, las condiciones indican que no tienen las condiciones para que exista vida en ellos: la escasa actividad geológica los hace inhabitables por la composición de su atmósfera.

“Independientemente de su habitabilidad, este es un paso más para ayudarnos a entender nuestras observaciones de los planetas”, señala Allen-Sutter. “Mientras más aprendemos, somos más capaces de interpretar nuevos datos de futuras misiones del James Webb Space Telescope y el Nancy Grace Roman Space Telescope para comprender los mundos más allá de nuestro propio sistema solar”.