Cada vez es más probable que el hallazgo sea real, e incluso se afirma que el anuncio oficial llegará esta semana.

Hace tan sólo un mes el mundo científico se conmocionó cuando el connotado físico teórico Lauren Krauss escribió desde su cuenta en Twitter que le filtraron información referente al descubrimiento de las Ondas Gravitacionales, las ondulaciones del espacio-tiempo que Albert Einstein teorizó en su Teoría de la Relatividad General que podrían acortar los viajes en el espacio.

Desde que Einstein propuso su Teoría hace una centena de años nunca se ha comprobado la existencia de las Ondas Gravitacionales. Pero, en el mismo sentido de la información de Krauss, una segunda filtración podría indicar que el experimento LIGO (Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales, por sus siglas en inglés), un enorme proyecto colaborativo entre universidades y centros de investigación física, ya tiene señales solidas de la existencia de las Ondas Gravitacionales.

La nueva prueba es un email firmado por Clifford Burgess, un físico teórico de la Universidad McMaster en Hamilton, Canadá. El correo electrónico estaba dirigido a su grupo de trabajo y a algunos de sus alumnos, pero se filtró el fin de semana en la red y de inmediato se viralizó en las comunidades científicas de todo el mundo. En el email, Burgess indica categóricamente que los científicos de LIGO han localizado dos agujeros negros girando juntos y fusionándose, los cuales emiten una señal muy fuerte que excede el estándar sigma 5 de comprobación, siendo la señal más clara nunca descubierta de la existencia de las Ondas Gravitacionales. Burgess indica que dos diferentes tipos de instrumentos ópticos ya comprobaron el fenómeno.

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En el texto Burgess afirma que la información le llegó de primera mano, y que los científicos de LIGO ya tienen una fecha y una publicación elegida para dar a conocer el hallazgo: el 11 de febrero en la revista Nature. El científico canadiense aclara que él no ha visto la investigación, pero confía completamente en los colegas que le pasaron los datos.

El impacto del descubrimiento sería tanto que, desde ya, se podría asegurar que sus autores se llevarían, sin ningún tipo de competencia, el premio Nobel de este año. Resta esperar un par de días para saber si la información es real o no.

fuente Science

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