Conoce el volcán cuyo origen es diferente a cualquier otro en la Tierra

Las muestras de rocas sugieren que se trata de un extraño híbrido que representa una forma nueva de origen de un volcán.
(NASA)

No hay dos volcanes iguales, pero todos se forman de la misma manera. Pero toda regla tiene una excepción, y ese es el caso del antiguo volcán que forma los cimientos de la isla de Bermudas.

Después de examinar las rocas desde lo profundo de la isla, los científicos descubrieron que este silencioso volcán se formó de una manera que hasta ahora es completamente única. El trabajo, publicado esta semana en la revista Nature, no solo resuelve un misterio sobre esta hermosa isla en el Atlántico, sino que también descubre una nueva forma de creación de un volcán.

Hasta ahora, los métodos conocidos para construir volcanes incluían dos placas tectónicas que se separaban entre sí en una cordillera en medio del océano, o una placa que se hundía debajo de otra en una zona de subducción. Todos estos procesos pueden crear parches de magma en la corteza de la Tierra que pueden dar lugar a picos eruptivos en la superficie.

La parte inferior volcánica de las Bermudas se ha explicado tradicionalmente por una pluma del manto, que es la forma en que se formó el archipiélago hawaiano: una pluma estacionaria que creó numerosas islas volcánicas que crecieron, surgieron y luego desaparecieron a medida que la placa tectónica sobre ella seguía moviéndose.

(NASA)

La investigación geofísica sugiere que hay una estructura cálida ascendente debajo de las Bermudas. Pero la evidencia de que sea una pluma parecida a Hawái no es exactamente contundente. No hay una cadena de islas al estilo de Hawái, y si hubiera una pluma, también debería haber volcanismo en un lugar al sureste de las Bermudas, donde se prevé que esté hoy en día, y no lo hay.

Ahí es donde entra en juego el núcleo rocoso, que narra el bajo mundo volcánico escondido debajo de las playas rosadas de las Bermudas. Por un lado, tiene proporciones inusuales de diferentes compuestos de plomo, formados por la descomposición de dos tipos de uranio. Esto solo podría explicarse si la fuente dentro del manto era geológicamente joven, pero el manto bajo Bermuda debería ser extremadamente viejo.

El Océano Atlántico, sin embargo, es un lugar especial: sólo existe debido a la desintegración del supercontinente Pangea hace cientos de millones de años. Ya sea durante la formación o destrucción de este supercontinente, se deslizaron las placas tectónicas hacia el manto debajo de lo que algún día sería el Océano Atlántico. Si se conectan, estas losas condenadas podrían ser la fuente de material joven que estaba buscando el equipo encabezado por Sarah Mazza, de la Universidad de Münster en Alemania.

Estas placas probablemente se almacenaron en la llamada zona de transición del manto, una región físicamente inusual entre 250 y 400 millas (400 a 645 kilómetros) bajo tierra. Los diamantes que se escabullen de la zona de transición del manto revelan que contiene agua de múltiples océanos, así como muchos compuestos como el dióxido de carbono.

(National Geographic)

Efectivamente, la muestra central contenía signos de estas huellas geológicas reveladoras. El contenido de agua de minerales como el piroxeno, que se sabe que es increíblemente seco, estaba extrañamente húmedo en las muestras del núcleo de las Bermudas. El sílice, un importante compuesto químico en las rocas volcánicas, tampoco era tan común como debería ser, lo que indica que fue expulsado por una alta proporción de dióxido de carbono.

“El estudio lo que sugiere es que el manto de transición de la Tierra puede también crear volcanes. Es la primera vez que se obtiene evidencia de esto”, explica Esteban Gazel, quien es profesor de ciencias atmosféricas y de la tierra de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos.

El hallazgo, más allá de confirmar el origen volcánico de Bermudas o la nueva forma en que pueden crearse los volcanes, revela la importancia de una capa poco conocida de la Tierra.

“El estudio ayuda a comprender que la zona de transición es una capa de importancia significativa para la evolución del planeta Tierra, donde se produce magma y procesos químicos”, añade Gazel.