Una compañía de biotecnología lanzó millones de mosquitos genéticamente modificados en Brasil

Los científicos debaten si fue la mejor decisión.

Una compañía inglesa llamada Oxitec, liberó entre 2013 y 2015 millones de mosquitos genéticamente modificados en los vecindarios de Jacobina, Brasil, como un experimento para reducir la cantidad de mosquitos nativos portadores de enfermedades. Sin embargo, algunos mosquitos de “diseño” transmitieron sus genes a los insectos nativos creando, posiblemente, una especie híbrida más robusta.

También te recomendamos: Este mosquito que transporta el dengue aprendió a poner huevos que soportan el frío

Los mosquitos son portadores de grandes enfermedades como zika, dengue, fiebre amarilla, el virus del Nilo Occidental y Chikungunya, por ello, en un intento de librar al mundo de estos transmisores de enfermedades, Oxitec liberó alrededor de 450,000 mosquitos Aedes aegypti machos genéticamente modificados a Jacobina cada semana durante 27 meses. Estos mosquitos fueron alterados de modo que portaban un “gen letal”.

El plan original era que, una vez liberados, los mosquitos se aparearan con hembras (el sexo que muerde a los humanos) y luego murieran, pero la compañía biotecnológica no contaba que en lugar de que esto sucediera el 3% de las hembras que se aparearon con los machos editados, tuvieran descendientes.

Ahora, un grupo de investigadores no involucrados con Oxitec está planteando preguntas sobre si este método salió según lo planeado. Por un lado, este experimento ha reducido con éxito las poblaciones nativas de mosquitos en Brasil hasta en un 85%, escribieron los investigadores. Sin embargo, cuando tomaron muestras genéticas de la población nativa de mosquitos en Brasil seis, 12, 27 y 30 meses después de que la compañía lanzó los mosquitos genéticamente modificados, descubrieron que algunos genes de los mosquitos modificados se habían transferido a la población nativa.

En resumen, los descendientes sobrevivieron y son lo suficientemente fuertes como para reproducirse. Esta nueva población es un híbrido de mosquitos brasileños y los mosquitos genéticamente modificados que se crearon a partir de cepas en Cuba y México, según el estudio, que se publicó el 10 de septiembre en la revista Scientific Reports.

Según Jeffrey Powell, profesor de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Yale:

“La afirmación era que los genes de la cepa de liberación no entrarían en la población general porque la descendencia moriría. Eso obviamente no fue lo que sucedió”.

Si bien hasta ahora no existe un riesgo conocido para la salud humana que pueda provenir de los híbridos lo preocupante es que pueda, precisamente, existir un resultado inesperado.