El gobierno chino por fin levantó la prohibición en contra de las consolas extranjeras, por lo que podríamos ver este año la llegada de PlayStation 4, Xbox One y Wii U al gigante oriental. Después de 14 años de prohibición, el mercado Chino de nuevo está abierto para las tres compañías de videojuegos más importantes del mundo, pero aún es temprano para celebrar.

En el 2000, las autoridades chinas prohibieron la venta de consolas de compañías extranjeras en su territorio porque, según ellos, “tienen efectos adversos en la salud mental de la juventud”. Pero después de que en 2013 la industria registró un crecimiento de casi un tercio (lo que se traduce en ventas por 14 mil millones de dólares), las autoridades se convencieron de que los videojuegos no eran tan malos después de todo.

Aparentemente, estas son buenas noticias para Microsoft, Sony y Nintendo, pero deben ser cautos antes de lanzar indiscriminadamente sus productos al mercado Chino. Satoshi Nakajima, vocero de Sony, comentó al respecto:

“Reconocemos que China es un mercado prometedor, y continuaremos estudiando la posibilidad.”

Videojuegos en China02

Mientras que el gerente de relaciones públicas de Nintendo, Yasuhiro Minagawa, aseguró:

“Tanto en hardware como en software, hay muchas cosas que tenemos que ver antes de poder decir nada en concreto.”

La mesura de las compañías está completamente justificada, pues con 14 años fuera del mercado internacional de videojuegos, los compradores chinos puede que no estén preparados para dar el salto a la última generación de consolas. Los jugadores en China están acostumbrados a los juegos móviles y a la modalidad free-to-play, en donde pagan para obtener elementos adicionales como armas, personajes o niveles.

Seer
Seer, uno de los juegos en línea más populares en China

Adicionalmente, los chinos ganan alrededor de 634 dólares al mes, lo que parece insuficiente para costear una consola de 500 o 400 dólares, así como sus respectivos juegos. Yang Anqi, estudiante de 23 años de la Universidad Renmin en Beijing, aseguró:

“Comprar un juego de 200 o 300 yuan [entre 33 y 50 dólares.] es incosteable e impensable para un jugador normal como yo”

De ahí la resistencia de las compañías a distribuir sus productos de inmediato. Si quieren impactar en este enorme mercado, tienen que buscar modelos de negocio diferentes y posibilidades diversas. Aunque PlayStation 4, Xbox One y Wii U ahora estén permitidos en China, tal vez las compañías no se animen a venderlos en ese país.

vía Reuters

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