China alista el lanzamiento de su misión para recoger muestras lunares

La misión Chang'e 5 de China se encargará de recoger polvo y rocas de una zona de la superficie lunar nunca antes explorada

La Administración Nacional del Espacio de China (CNSA) ajusta los últimos detalles de su próxima misión a la Luna. Se trata del lanzamiento del cohete Larga Marcha Y5 que se utilizará para poner en órbita la sonda Chang’e 5 con el objetivo de recoger muestras de la superficie lunar.

El cohete Larga Marcha Y5 ya fue colocado en posición vertical en la base de Wenchang, en la provincia de Hainan, y su lanzamiento está programado para finales de noviembre. Será la segunda misión de la CNSA después de haber enviado la sonda china Tianwen-1 a Marte en julio.

Foto: CLEP

Antes del lanzamiento, los ingenieros realizarán exámenes y pruebas finales para descartar cualquier tipo de inconveniente. La CNSA tiene programada la misión en tres fases que iniciará por colocar en órbita la sonda Chang’e 5, aterrizar en la Luna y regresar a la Tierra con las muestras.

La agencia china tenía planeado el lanzamiento de su sonda no tripulada en 2017, pero todo se retrasó a causa de fallas en el motor del cohete. Los planes del Chang’e 5 no se modificaron, por lo que su misión será recolectar polvo y rocas de una región que no se ha explorado.

Una vez que la nave entre en la órbita lunar, el mecanismo de aterrizaje se dirigirá hacia Mons Rümker, el complejo volcánico 1,300 metros de altura en la zona de Oceanos Procellarum. El Chang’e 5 hará perforaciones de cinco metros de profundidad y recogerá dos kilos de material.

Tanto el descenso como el ascenso se realizarán a lo largo de un día lunar para evitar que la sonda se someta a temperaturas extremas. Cuando la nave esté de nuevo en la órbita, las muestras lunares serán transferidas al sector que emprenderá el viaje de regreso a la Tierra.