Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, quien  recientemente se reunió con Obama para hacer el reclamo ante el espionaje revelado por Snowden, está impulsando una nueva propuesta de ley que obligue a firmas como Google y Facebook a que la información generada en Brasil se almacene de forma local en su país.

Expertos en tecnología dicen que es imposible por los altos costos que esto representaría para las compañías, pero es una señal del efecto contraproducente que la política de espionaje de la NSA ha tenido sobre las empresas. En ciertos países de Europa, la información sensible debe de ser almacenada en  los países donde se genera. Esto ha sido implementado por Amazon y Microsoft, por ejemplo, dos compañías que ya cumplen con esas regulaciones.

La iniciativa de ley busca ser presentada la próxima semana por el Partido de los Trabajadores, y obligaría a que estas empresas tengan sus centros de datos en Brasil para que estén subordinados a la legislación brasileña y por lo tanto, a sus políticas de privacidad. Rousseff  le ha pedido a diferentes países que se unan a este proyecto para frenar el espionaje por parte de Estados Unidos y solicitará el apoyo abiertamente en la Asamblea General de Las Naciones Unidas, donde participará a finales de mes.

Otra señal de la preocupación que se tiene en Latinoamérica acerca del tema, se vio relejada en la reunión entre los gobiernos de Brasil y Argentina, la cual tuvo el objetivo de preparar un plan de defensa bilateral (cyber defense). Las autoridades brasileñas prevén que si se logra pasar esa ley en Brasil, otros países de la BRICS como China, India y Rusia, también se sumarán a la demanda. “Una vez que lo logremos, se convertirá en el estándar”, comentó un oficial brasileño.

Como respuesta al espionaje de Estados Unidos, el gobierno de Rousseff frenó la semana pasada  la compra de 33 cazas F/A-18 Super Hornet, una operación que se veía muy avanzada después de la visita en mayo del vicepresidente estadounidense, Joe Biden.

Por su parte, Kim Dotcom ha presentado una demanda de 4 millones de dólares ante el gobierno de Nueva Zelanda por haber sido espiado de manera ilegal antes de su arresto. El fundador de Mega espera que la demanda abra el caso sobre el uso de X-Keyscore, Prism y la nube de espionaje Cinco Ojos contra los ciudadanos de Nueva Zelanda.

En su cuenta de Twitter, Doctom comentó que los países deberían crear leyes en contra del espionaje y que los datos deberían almacenarse de manera local.

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