Keiko Nobumoto, la mujer que definió cómo contar historias en el anime

Nos vemos, vaquera...
Keiko Nobumoto dejó este mundo con un legado imborrable | Fuente: Anime Planet

La muerte de Keiko Nobumoto tomó a todos por sorpresa. La guionista, de a penas 57 años, murió tras una larga pelea contra el cáncer, tal como lo informó Dai Saito, uno de sus más cercanos colaboradores.

Puede que el nombre no diga mucho. Es normal. Las guionistas no tienen tanto reflector a pesar de ser las personas que se encargan de darle voz y espacio a las historias que de otra forma tal vez solo serían borradores sobre libretas gastadas.

Keiko Nobumoto durante el panel de 20 años de Cowboy Bebop en 2018 | Foto: NYCC

Sin embargo, el trabajo de Keiko Nobumoto habla por sí mismo. Fue la guionista más cercana a Shinichiro Watanabe, además de trabajar con Satoshi Kon y Katsuhiro Otomo en sus proyectos más maduros, redefiniendo una vez más la forma en que el anime logra contar historias.

Y sí, parece poco, parece una empresa difícil de lograr con unas cuantas obras, pero es que así como reconocemos el trabajo como creador de todos estos directores, Nobumoto fue la que supo darle una verdadera identidad a todos estos proyectos, marcando un estilo que sería replicado por prácticamente todos los guionistas modernos.

De una Katsuhiro Otomo a Cowboy Bebop

La aventura de Keiko Nobumoto comenzó en Wolrd Apartment Horror, un slasher crudo de Katsuhiro Otomo adaptado de una historia original de Satoshi Kon. Un trabajo complejo, porque Kon como creador es complejo, no solo por sus temas, sino también por sus tramas.

Aunque esta película pasó realmente sin pena ni gloria, lo que sí logró fue captar la atención del mundo sobre una joven Keiko es que, en su primer trabajo formal como guionista, logró acercarse a dos de los creadores más importantes de la historia del anime, para así poder abrirse paso por más producciones.

Bang… | Fuente: Sunrise

Su siguiente proyecto fue Tobé! Kujira no Peek, anime del grandioso Koji Morimoto, legendario animador de Macross, Akira, Kamui no Ken, Lupin III, Kiki, entregas a domicilio, entre muchas otras, que finalmente la introdujo al trabajo con Shinichiro Watanabe en MacrossPlus.

Aquí fue donde comenzó el verdadero vendaval que fue Keiko como guionista y escritora. El trabajo con Watanabe dio tan buena impresión con él que sin dudarlo la reclutó para ser la guionista principal que le daría vida a Cowboy Bebop, una historia que ideó para romper convenciones y plasmar todo su amor por el cine y la música en un solo lugar.

Conseguir una historia que se consolidara en una mezcla de westerns, anime, ciencia ficción, thriller psicológico, comedia y bebop como el mismo Watanabe definió a su propio género audiovisual, fue un trabajo titánico que resultó aún mejor de lo que se esperaba.

Cowboy Bebop nos introdujo a una nueva forma de contar historias | Fuente: Sunrise

Su trabajo fue mutilado por Bandai y Sunrise, que enfrentaron un anime que no era para nada lo prometido, pero cumplía con los compromisos que sus creadores hicieron con ellos. Por lo mismo, cada capítulo tenía que ser narrado con la precisión necesaria para que la historia, aún siendo recortada, pudiera contar aquello que Shinichiro Watanabe tenía en la cabeza.

Este estilo, que también podríamos definir como bebop, fue en buena medida parte del éxito de Cowboy Bebop y por eso mismo su fórmula intentó ser replicada, dando pie a un nuevo estilo de guionismo que además de priorizar las interacciones entre los personajes, buscada hacer que el escenario y el contexto fueran lo suficientemente fuertes para prescindir de cualquier elemento audiovisual sin que este perdiera su unidad.

Pero la genialidad no se encuentra en un recetario y realmente no había nadie que lo hiciera como ella. Es difícil encontrar historias tan bien narradas como las que Keiko Nobumoto adaptó, generando diálogos naturales, orgánicos y que se servían de todo su contexto para ser explotados en universos ficticios con un anclaje tan fuerte para el espectador que da lo mismo ser un afro samurai hiphopero, un cowboy espacial misterioso, una mujer trans sin techo en Navidad, o un dúo pop de Marte.

Lograr esa unidad es algo que no solo es complicado, sino que fue completamente necesario para hacer evolucionar el estilo narrativo del anime, que si bien se centra muchísimo en las historias y en los diálogos, a principios de 2003 de la mano de Keiko Nobumoto encontró el paso adelante que necesitaba: todas las historias son tuyas, eres parte con la totalidad.

Un cuento de Navidad y una esperanza

Posiblemente el mejor trabajo que hizo fue también su último guion: Carole & Tuesday, el anime más reciente de Shinichiro Watanabe y la mejor expresión de dominio del arte de cada uno de los involucrados.

Esta historia sigue a un dúo pop de Marte que trata de abrirse camino con música orgánica en un universo que prefiere el efectivísimo de la Inteligencia Artificial para decirnos cómo debe ser la música que se disfrute y se aprecie por la gente.

Tanto Watanabe como Nobumoto se enfocaron en hacer una historia que representara la esencia humana en el arte y la música, así como los beneficios de la tecnología y el progreso, no por el bien del arte, sino para todos aquellos que logra tocar.

Carole & Tuesday, una iniciativa para apreciar el arte en la vida humana | Fuente: Bones

Esta ambiciosa obra es complicada de escribir, pues al mismo tiempo que la música viene primero, como Watanabe siempre ha dicho, aquí la música lo es todo y al mismo tiempo es nada. Criticar una industria efectivista que no deja de ser emotiva y significante para las audiencias es complicado sin caer en maniqueos, algo que es bastante común cuando se trata de los dilemas morales que plantea Shinichiro Watanabe.

El resultado fue, a todas luces, el anime más grande de 2019. Una obra que define no solo su tiempo, no solo sus esperanzas de futuro, sino también a las personas que trabajaron en ella. Creadores comprometidos con evolucionar, con competir con sus propias capacidades para crear, con el compromiso de entregar trabajos que no solo sean de calidad, sino que puedan y logren impactar a cada una de las personas que se acerquen.

Aunque es cierto que el nombre es lo de menos, porque su huella en el mundo es tan palpable, pero hoy es un buen momento para volver a decir su nombre: Kaiko Nobumoto, descansa en paz.

Los lenguajes de Keiko Nobumoto y Shinichiro Watanabe encontraron su punto más alto en Carole & Tuesday | Fuente: Bones

Nos vemos, vaquera…

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