Xbox Series S a dos meses de uso: nuestra muy honesta impresión

Llevamos más de dos meses usando el Xbox Series S, el hermano "menor" de esta novena generación de consolas y la verdad, tenemos mucho que decir al respecto.
(Microsoft)

Recibimos el Xbox Series S antes de su lanzamiento el 10 de noviembre pasado y a poco más de dos meses de usarlo todos los días, creemos que contamos con la información suficiente para compartirte nuestra muy honesta opinión.

Esta plataforma, la de menor precio de las dos que Microsoft lanzó para inaugurar la novena generación de consolas de videojuegos, podría no ser la más poderosa, pero sí la más conveniente de las dos.

Es pequeña, silenciosa, discreta y cumple con casi todos los requisitos para considerarse digna sucesora del Xbox One.

En 2021 los medios ópticos se han vuelto redundantes y esta consola lo sabe perfectamente. Al hacerte de una, entrarás de una vez por todas en una era 100% digital en la que ya no habrá necesidad de visitar una tienda física para comprar tus nuevos juegos.

La PC lleva años dependiendo de ventas digitales y el Xbox Series S ya entró a ese terreno.

¿Esto es raro?

Al principio sí.  Si tenías juegos físicos, tendrás que despedirte de ellos o guardarlos bien para la posteridad, porque son completamente inútiles ahora… a menos que conserves tu Xbox One.

Puedes usar este control o los de Xbox One (Código Espagueti).

En casa solo hay un Xbox Series S, así que ya no hay manera de ver mis viejos DVDs, Blu-rays o los pocos juegos físicos que conservo, pero ¿para qué los querría? Lo de hoy es lo digital y un medio físico ha dejado de ser la mejor manera para almacenar un juego. La PC nos enseñó eso hace años.

Gracias a la tecnología interna de este aparato (memoria ROM tipo NVMe SSD 512GB), mis juegos son accesibles de forma rápida y confiable, a la vez que la función Quick Resume, me deja saltar de un título a otro justo donde me quedé, en segundos.

La novena generación de consolas no se definió de entrada por un salto gráfico importante, sino por conceptos que los mercadólogos aprovecharon muy bien tanto en Sony, Microsoft y los fabricantes de GPUs de alto rendimiento para gaming PCs: tasas variables de frecuencia, trazado de rayos, juego a 4K o al menos 1440p y 60 cuadros fijos por segundo.

Ni modo, si esperabas una mejora gráfica en 2020-2021, siento decirte que no la obtendrás hasta dentro de varios años, debido a que la mercadotecnia rige el camino que cada generación de consolas de videojuegos tomará.

En los noventas eran los bits, en los 2000s la potencia gráfica y hoy, son aspectos más técnicos que se democratizan cada día gracias a plataformas accesibles como el Xbox Series S.

Tal vez en 2027 no solo veamos consolas de 4K y 120 fps fijos, sino también el verdadero salto gráfico que todos esperábamos.

Es tan pequeña y silenciosa que cabe en casi cualquier lugar (Código Espagueti).

Hoy por hoy, la Xbox Series S es una Xbox original, una Xbox 360 y una Xbox One fusionadas todas en una sola cajita silenciosa y compacta que además, es compatible con tus viejos controles de la generación anterior.

Con Xbox Game Pass Ultimate expandiendo su catálogo cada mes, tienes en tu consola todo lo que necesitas para rejugar los viejos clásicos y descubrir algunos de los títulos que ahora sí, fueron pensados con la novena generación de consolas de videojuegos en mente, como The Medium, Hitman 3 y (esperamos) una versión decente de Cyberpunk 2077.

En esta plataforma lo único que se sacrifica es un lector óptico y algunos aspectos técnicos que pasarán desapercibidos al poco rato de comenzar a disfrutar de los beneficios de esta consola que se diseñó con la practicidad en mente.

La interfaz de usuario es prácticamente la misma de la del Xbox anterior, y el control es casi idéntico al que probablemente ya tenías, así que adaptarse a la nueva plataforma será sencillo y como dicen los angloparlantes “seamless“, en especial con la app oficial de Xbox en tu celular.

¿Para qué quieres un lector óptico? Entre menos piezas movibles, mejor (Código Espagueti).

Ahora, debo terminar con dos aspectos negativos: faltan juegos nuevos. Simplemente no hay ninguno que demuestre la potencia gráfica de esta plataforma o que un jugador de PC no haya visto antes.

Sí hay algunos juegos de Xbox One “optimizados” para verse mejor en tu nueva consola, pero no hay todavía una experiencia que en serio nos arranque el aliento.

Otro punto es el almacenamiento que, si bien es bastante veloz y versátil, deja mucho que desear, y es que 512 GB (un poco menos que eso, en realidad) alcanza para instalar, a lo mucho, tres o cuatro juegos AAA actuales en tu consola, y para poco más.

Quizá si Microsoft hubiera impulsado su plataforma de almacenamiento en la nube en apoyo de los usuarios, otra historia sería, pero por ahora, para la inmensa mayoría, 512GB de ROM es insuficiente.

Tal vez en un par de meses o años podamos ver de lo que esta consola es capaz de hacer, pero mientras tanto, la seguiré usando como una especie de “Netflix de videojuegos”, jugando todo eso que no tuve tiempo o verdadera voluntad de probar a lo largo de los últimos años.

Puedes encontrar tu Xbox Series S en cualquier sucursal de Liverpool o en su tienda en línea.

Revisa nuestra reseña completa de esta consola dando clic en este enlace.