¿Vale la pena Xbox Game Pass de Microsoft?

El Xbox Live Pass de Microsoft ofrece más de 200 juegos por una suscripción mensual.
Xbox Game Pass Logo (Microsoft).

La industria del entretenimiento está buscando espacios menos físicos y más dinámicos para resolver las necesidades convulsivas y estridentes del público. En respuesta a los servicios de catálogo en línea de música, películas, series, libros y demás, Microsoft reaccionó con Xbox Game Pass.

Como otros servicios similares, Game Pass tiene un compendio seleccionado y curado para ofrecer una plataforma que solucione el gran costo financiero que representa jugar todos (o la mayoría de) los videojuegos más nuevos del mercado.

Por el momento, el servicio cuenta con poco más de 250 títulos que pueden ser descargados de manera libre después de contratar el servicio, pero también ofrece descuentos para poseer de manera definitiva el título a pesar de que el servicio sea cancelado.

Como primera impresión, Game Pass parece abrumador. A pesar de que 250 títulos son pocos comparado con lo que ofrece esta industria, ver ese catálogo frente a tus ojos resulta tentador, sobre todo porque incluye algunas franquicias bastante icónicas, ya sean actuales o de otras generaciones de consolas (mediante retrocompatibilidad).

Colecciones como Halo, Gears Of Wars, Ex Machina o Fallout están junto a otros viejos conocidos como Knights Of The Old Republic, Saints Row o la serie Arkham de Batman; por otro lado, también hay títulos más recientes como Shadow Of The Tomb Raider, Just Cause 4 y hasta el PES 19; sin contar que también tiene una buena selección de juegos arcade y de estudios independientes aliados con Microsoft.

Son bastantes opciones que abarcan un gran número de géneros, temporadas de producción, estilos de desarrollo e incluso diferentes consolas (desde el primer Xbox hasta la plataforma actual); pero como un muchos servicios similares, calidad no es igual a cantidad.

Entre los servicios de streaming, una de las principales características que tienen para ser esa nueva alternativa de consumo es la actualización y la novedad. Los dos principales proveedores de este tipo de servicios, Spotify y Netflix, no se destacan solo por tener un catálogo nutrido, sino por mantenerlo siempre vigente.

La razón de su éxito está en la periodicidad y la forma cíclica de estrenar películas, series o música, respectivamente. Por un lado, Netflix pasó de ser solamente una plataforma que alberga contenido a desarrollar sus propias producciones, dándole un carácter todavía más integrador.

Spotify, en la industria musical, no ha hecho sus propios estudios, pero se ha acercado a todos los niveles de la industria, desde los grandes sellos internacionales, como Sony BGM, Universal y Warner, hasta las disqueras independientes y las bandas emergentes sin sello, aprovechando el largo de la industria.

La mayoría de los títulos disponibles, aunque puedan apelar a ciertas glorias de Microsoft como desarrollador, o a Xbox como plataforma exclusiva, terminan perdiéndose entre una maraña de lanzamientos sin interés en cualquiera de sus aristas, que parecen, completamente, puro relleno.

Por otro lado, también hay varios nombres entre esa extensa lista que fueron importantes en su momento, pero que hoy ya no figuran porque son parte de una serie o una franquicia que evolucionó o que simplemente siguió su camino.

Los principales juegos desarrollados para Xbox no forman parte de esta suscripción, tampoco los más populares y tampoco todos los exclusivos. A esto hay que sumarle que, dentro de esta consola, Game Pass es un producto independiente de la “otra” suscripción mensual de Microsoft, Xbox Live Gold, el servicio que da acceso a las funciones en línea de cada juego.

Por un precio similar al de servicios de streaming de video, Game Pass ofrece más de 250 juegos que en volumen podrían parecer una gran oferta, sobre todo considerando que adquirirlos de forma individual tiene un precio que oscila entre los 700 hasta los dos mil pesos, dependiendo de las ediciones y la tienda.

Xbox Game Pass será ideal para un jugador casual que no tiene interés en seguir la industria de manera activa; para alguien que no pretende esperar los juegos más destacados del año o para quien quiere probar juegos de manera periódica (pensando en que el catálogo se siga ampliando, como promete Microsoft).

A poco menos de dos años de haber sido lanzado, Xbox Game Pass sigue sin ofrecer suficientes condiciones de servicio (como una comunidad, periodicidad, novedad o desarrollo exclusivo) para que se le considere un producto necesario o ventajoso a la hora de ser comparado con el modelo tradicional de venta de videojuegos.

Será interesante ver qué sucede con Xbox y sus servicios (incluido el servicio Gold) cuando Stadia y Apple Arcade hagan su debut en el mercado, que ofrecerán no solo un verdadero servicio de streaming de videojuegos, sino también una alternativa al sistema de consolas actual. Si para ese momento Microsoft decide competir, tendrá que entender que, al menos por ahora, Xbox Game Pass es completamente lo opuesto a una solución viable para anteponerse a sus adversarios comerciales.

Por: Freddy Campos