Ryu ataca a la OMS

Las compañías creen que es un exceso poner en el mismo nivel la adicción por los videojuegos que la depresión.

A finales del año pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que, luego de 28 años sin cambios, en el 2018 actualizará su Décimo primera Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11). Entre todos los cambios, lo que más llamó la atención fue la inclusión del trastorno por videojuegos como una enfermedad mental.

A pesar de que la OMS fue clara en que todavía está en discusión las características del trastorno, y que lo que se ha publicado en medios forma parte de un un borrador del nuevo ICD-11, la Entertainment Software Association (ESA) ya se pronunció al respecto. Esta es la asociación que reúne a las principales desarrolladoras de videojuegos, incluyendo a Capcom, Electronic Arts, Konami, Microsoft, Bandai Namco, Nintendo, Sony, Square Enix, Take-Two, Ubisoft y Warner Bros Interactive.

En su respuesta a la OMS, la ESA crítica el tono del anuncio y señaló que la organización que depende de la ONU fue “trivial e imprudente”, al poner en el mismo nivel al trastorno por videojuegos con la depresión, una enfermedad mental de verdadero alcance mundial de acuerdo a la ESA.

Ésta fue la respuesta de la ESA:

“Al igual que los entusiastas de los deportes y los consumidores de todas las formas de entretenimiento, los jugadores son apasionados y dedicados con su tiempo. Después de haber cautivado a los jugadores durante más de cuatro décadas, más de 2 mil millones de personas en todo el mundo disfrutan de los videojuegos. La Organización Mundial de la Salud sabe que el sentido común y la investigación objetiva demuestran que los videojuegos no son adictivos. Y, poner esa etiqueta oficial en ellos trivializa imprudentemente problemas reales de salud mental como la depresión y el trastorno de ansiedad social, que merecen tratamiento y toda la atención de la comunidad médica. Alentamos encarecidamente a la OMS a que cambie de dirección en su acción propuesta.”

Es importante recalcar que en el borrador de la OMS se señala que el trastorno por videojuegos forma parte de los “trastornos por conductas adictivas”, y para ser catalogado con la enfermedad mental se deben cumplir algunas condiciones, como no poner límites al tiempo de juego, ni que el enfermo tome en cuenta el contexto social a su alrededor. Es decir, no estigmatiza a todos los gamers, sino que describe a los que dejan de lado su vida social y laboral por dedicarle mucho tiempo a los videojuegos.

fuente Game Industry

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