Capcom es víctima de un ciberataque

Los atacantes dicen haber robado 1TB de información confidencial de los empleados.
(Capcom)

El pasado 2 de noviembre Capcom sufrió un ciberataque que causó que se detuvieran las actividades en algunas partes de su red corporativa para evitar la propagación del ataque. El grupo de hackers responsables por el ataque dicen haber extraído 1TB de información de los empleados y clientes.

Según los atacantes, la información extraída de los servidores de Capcom durante el ciberataque incluye desde los datos bancarios de los empleados hasta “información comercial patentada.” El estudio desarrollador confirmó el siniestro por medio de un comunicado:

“A partir de las primeras horas de la mañana del 2 de noviembre de 2020, algunas de las redes del Grupo Capcom experimentaron problemas que afectaron el acceso a ciertos sistemas, incluyendo el correo electrónico y los servidores de archivos. La empresa ha confirmado que esto se debió a un acceso no autorizado operado por terceros, y que ha interrumpido algunas operaciones de sus redes internas a partir del 2 de noviembre. Capcom expresó su más profundo pesar por cualquier inconveniente que esto pueda causar a los interesados. Además declaró que actualmente no hay señales de que se haya accedido a la información de los clientes. El incidente no ha afectado las conexiones para jugar los juegos en línea de la empresa, ni el acceso a sus diferentes sitios web.

En este momento Capcom está consultando la situación con la policía y otras autoridades mientras lleva a cabo una investigación e implementa las medidas necesarias para restaurar su sistema.”

Los responsables por el ciberataque dijeron haber robado 1TB de información “sensible privada” de los trabajadores de Capcom, incluyendo archivos de contaduría, estados de cuenta bancarios, archivos de presupuestos e ingresos calificados como confidenciales, documentos fiscales, entre otros. Según los atacantes, la información extraída pertenece a los empleados de las oficinas de Japón, Estados Unidos y Canadá.

Los hackers piden llegar a un acuerdo con la desarrolladora, o de lo contrario amenazan con publicar los archivos robados durante el ataque.