Justin Mateen, cofundador y jefe de marketing de la aplicación de citas Tinder, ha sido suspendido indefinidamente de su cargo tras ser acusado por acoso sexual y discriminación de género.

La demanda fue interpuesta por Whitney Wolfe, ex vicepresidente de marketing y también cofundadora de la compañía, quien presentó su caso el pasado lunes ante la suprema corte de Los Ángeles. Wolfe acusa de trato misógino a Mateen, su jefe inmediato en Tinder y a quien señala de haberla llamado “puta” (whore) delante del CEO de la empresa, Sean Rad.

Además, la demandante también asegura haber sido objeto de comentarios, e-mails y mensajes “sexistas, racistas, e inapropiados” durante el tiempo en que laboró en Tinder. Asimismo, Wolfe sostiene que Mateen también la amenazó con retirarle el título de cofundadora de la aplicación, con el argumento de que su imagen de chica joven y sin experiencia devaluaba a Tinder.

Whitney-Wolfe
Whitney Wolfe

En la demanda se puede leer lo siguiente con relación a Mateen y Rad:

“Ambos representan lo peor del estereotipo de macho alfa misógino que a menudo se asocia con las startups tecnológicas”.

Wolfe aclara en la demanda que ella inició una relación romántica con Mateen, la cual se complicó con el tiempo, por lo sus problemas personales se reflejaba en el trabajo. Al terminar con Mateen, él comenzó a comportarse más duro con ella, volviendo una constante los insultos y el acoso laboral, esparciendo el rumor de que Wolfe era “alcohólica” y una “zorra”, además de prohibirle tener una nueva pareja en por lo menos seis meses. Finalmente Wolfe fue despedida.

Por su parte, Tinder ha decidido suspender a Mateen hasta que el juicio se lleve a cabo. De comprobarse las acusaciones de Wolfe este sería un nuevo caso, de los muchos que ya existen, de los problemas que siguen enfrentando las mujeres para poder ser parte del sector tecnológico, todavía copado por estereotipos y tratos discriminatorios por parte de los hombres.

vía Tech Crunch

fuente Suprema Corte de los Angeles

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