La compañía creó su nueva microarquitectura que estará llegando a mediados del siguiente año y tarjetas gráficas más poderosas.

Tenemos grandes noticias para los amantes de la computación. Intel lanzará en 2019 su nueva arquitectura llamada Sunny Corve, la cual dará el salto a los 10 nanómetros que tanto hemos estado esperando. Además, la compañía presentará nuevas GPUs integradas con una generación de procesadores gráficos tan potente que nos olvidaremos muy pronto de las Intel HD Graphics.

Sunny Cove estará derivada de Skylake, la cual suponía el paso a los 10 nanómetros pero que Intel retrasó alargando la vida del procesador. La microarquitectura del nuevo Sunny Cove permitirá ejecutar más instrucciones en paralelo con menor latencia, aumentará las cachés de datos de nivel 1, al tiempo que se acelerarán las tareas de compresión, ganando un 75% de velocidad según datos preliminares de la propia compañía.

(Intel)

Sunny Cove trae consigo un cambio al soporte de memoria virtual y se aprovecharán 57 de los 64 bits (antes sólo se aprovechaban 48 bits) y se podrá acceder a un espacio virtual de direcciones de 128 PB y un total de 4 PB de memoria física.

La nueva microarquitectura de Intel estará disponible tanto para los procesadores Core como para los Xeon. Mientras que los primeros llegarán a mediados de 2019 (y sus sucesores Willow Cove en 2020 y Golden Cove en 2021), para los Intel Xeon no existe una fecha precisa, por lo que buena parte de 2019 seguirá utilizando Cascade Lake.

GPUs más potentes

El siguiente anuncio de Intel fueron las nuevas GPUs integradas llamadas Gen11, las cuales contarán con un más del doble de unidades de ejecución y permitirán alcanzar rendimientos brutos de más de 1 TFLOP.

Las Unidades de Ejecución también se multiplicarán y en lugar de ofrecer 24 Eus en la mayoría de sus núcleos actuales contarán 64 Eus en configuraciones de cuatro bloques de 16 Eus cada uno. Además, los bloques ahorrarán necesidades de memoria en las GPUs.

(Intel)

Los chips gráficos estarían enfocándose en la decodificación por hadware del códec HEVC/H.265 con soporte de video 4K y 8K, así también como de HDR y de tecnologías como Adaptative Sync. Esto permitirá que los chips puedan lograr que algunos juegos que antes no se podían correr, se jueguen aunque con una resolución de 1080p y niveles de detalles bajos o medios.

fuente Intel

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