La siguiente misión que estaba planeada para agosto tendrá que esperar.

Después de que el fin de semana pasado el cohete Falcon 9 estallara durante su despegue, parece que SpaceX no quiere arriesgar otra misión sin antes saber exactamente qué fue lo que pasó. Es por eso que la empresa decidió retrasar su siguiente misión espacial.

El lanzamiento del satélite Jason-3 de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, estaba programado para se hiciera a bordo de un Falcon 9 el próximo 9 de agosto. Sin embargo, eso no sucederá hasta que Elon Musk y compañía terminen el análisis de la información recabada durante el accidente.

La única pista que se tiene sobre el estallido del Falcon 9, es que tuvo que ver con una falla en el tanque de oxígeno líquido. El problema es que aún no se conoce a ciencia cierta qué ocasionó la explosión, tal y como lo confirmó el propio Musk en su cuenta de Twitter: “Todavía desconocemos la causa, luego de varias miles de horas de revisión. Ahora estamos analizando los datos con un editor hexadecimal para recuperar los milisegundos finales”.

En este momento no hay una nueva fecha para el lanzamiento de Jason-3, así que tendremos que esperar hasta que SpaceX y NOAA estén seguras de que se cumplen con las condiciones de seguridad para poner en órbita al satélite. Por cierto, esta misión iba a servir para que la compañía probará una vez el aterrizaje de un Falcon 9 sobre una plataforma en el mar.

fuente NOAA

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