Las principales agencias de seguridad de Estados Unidos creen que las compañías chinas son peligrosas para sus intereses.

Los jefes de las seis principales agencias de inteligencia de Estados Unidos, incluyendo el FBI, la CIA, la NSA, se presentaron ayer a una audiencia pública ante el Comité de Inteligencia del senado de Estados Unidos. Durante sus participaciones coincidieron en un punto: los ciudadanos de Estados Unidos no deberían usar smartphones de Huawei y ZTE.

Los directivos creen que los dispositivos de las marcas chinas podrían ser usados por el gobierno de la nación asiática para labores de espionaje, además de utilizar valorizaciones morales para atacar los “valores” de sus supuestos enemigos:

“Estamos profundamente preocupado por los riesgos de permitir que cualquier empresa o entidad comprometida con gobiernos extranjeros, que no comparten nuestros valores, adquieran posiciones de poder dentro de nuestras redes de telecomunicaciones”, indicó Chris Wray, Director del FBI.

El mismo Wray sentenció que sospechan que el gobierno chino tendría la “capacidad de modificar o robar información maliciosamente” a través de los dispositivos de Huawei y ZTE, desde los que podrían “realizar espionaje imposible de detectar”.

Los ataques en contra de Huawei no son nada nuevos, hace tan sólo un mes vimos el escándalo que se armó cuando AT&T canceló el acuerdo de comercialización del Huawei Mate 10 Pro en Estados Unidos. Poco después se dio a conocer que la disolución del acuerdo se debía a presiones del gobierno de Estados Unidos, que vinculaba a Huawei con el Partido Comunista Chino, y, por tanto, pensaban que la empresa podría servir a los intereses de los servicios de inteligencia del gobierno de China.

Huawei fue fundada por un ex ingeniero del Ejército de Liberación Popular de China, y ha sido descrita por varios políticos estadounidenses como “un brazo del gobierno chino”.

La reunión de los directivos del FBI, CIA, y NSA con los legisladores estadounidenses forma parte de un plan más ambicioso, que podría tener como una de sus consecuencias un proyecto de ley que prohibirá a los empleados gubernamentales usar teléfonos Huawei y ZTE.

Por su parte, Huawei sostiene que los ataques del gobierno norteamericano forman parte de una campaña en su contra por motivos de negocios, y no por verdaderos problemas de espionajes.

“Sabemos de las actividades del gobierno de Estados Unidos destinadas a inhibir nuestro negocio en su mercado. Los gobiernos y clientes de 170 países de todo el mundo confían en Huawei y no representa mayor riesgo de seguridad cibernética que cualquier otro proveedor de TIC”.

El año pasado Huawei rebasó, por primera ocasión en su historia, a Apple, teniendo más ganancias globales que la firma de la manzana mordida, uno de los emblemas de los negocios de Estados Unidos.

fuente CNBC

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