De acuerdo con fuentes cercanas a Microsoft, tres de los veinte principales inversores de la compañía creen que Bill Gates debería dejar su cargo como presidente del directorio.

La razón detrás de este asunto es, según el reporte, el temor de los inversionistas que a pesar de la restructuración de la empresa y el retiro de Steve Ballmer como CEO, Microsoft no pueda hacer los cambios necesarios con Gates al frente de la mesa directiva.

Y es que se cree que aunque Bill Gates se ha enfocado en su labor filantrópica, todavía tiene una gran influencia al interior de la compañía, por lo que podría bloquear la capacidad del nuevo CEO para hacer cambios radicales. Además, el fundador de Microsoft posee sólo el 4.5% de las acciones, de manera que para algunos su poder es algo desproporcionado (aunque sigue siendo el accionista individual más grande).

Ahora falta que el directorio de la compañía realmente haga caso a las presiones de estos tres inversores, quienes a pesar de mantenerse anónimos, se sabe que tienen en conjunto un 5% de las acciones de Microsoft. Esta no sería la primera vez que el fundador de una compañía es relegado de sus funciones ejecutivas, pues Steve Jobs pasó por algo similar a mediados de la década de los 80 cuando se vio obligado a salir de Apple.

fuente Reuters

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