La información demuestra que la agencia infiltró smartTVs, smartphones y otros dispositivos electrónicos.

Wikileaks lanzó una de las más grandes filtraciones de su historia, a la que incluso describen como “la mayor filtración de datos de inteligencia de la historia”, revelando información clasificada de 8,761 documentos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés).

En los documentos en poder de Wikileaks se revela la existencia de un programa secreto de la agencia, que, por medio de software malicioso, les permite tener acceso a información de smartphones, computadoras, smartTVs y otros dispositivos tecnológicos del hogar.

De acuerdo con Wikileaks, los documentos secretos fueron extraídos de “una red aislada y de alta seguridad situada en el Centro de Inteligencia Cibernética de la CIA en Langley, Virginia”. La información incluye el código de varias de las armas digitales que usa la CIA (aunque sin algunas líneas de código para evitar que puedan ser usadas por hackers) para infiltrar equipos, incluyendo virus, troyanos, ataques de día cero, malware de control remoto y otros programas maliciosos.  Según el portal todos los malwares diseñados por la CIA se filtraron desde hace meses, y ya están disponibles (y se siguen compartiendo a pasos acelerados) entre las principales comunidades de hackers.

Los malwares se diseñaron entre 2013 y 2016, es decir, durante la administración de Barack Obama, y se infiltraron en muchos productos de consumo que se distribuyeron en Estados Unidos y Europa, incluyendo iPhones, televisores y smartphones de Samsung y computadoras con Windows.

Además de mencionar la existencia de los malwares, Wikileaks revela la existencia de una división de hackers de la CIA que, por lo menos hasta el 2016, contaba con 5,000 integrantes registrados, que se dedicaban a diseñar sofisticadas herramientas de espionaje. La división tecnológica de la CIA también cuenta con una flotilla de drones, usados para realizar labores de espionaje.

También se menciona un plan secreto de la CIA y el MI5 (la inteligencia británica) que permitió atacar las smartTVs de Samsung, logrando intervenir los micrófonos de los equipos, manteniéndolos activos incluso cuando los televisores estaban apagados, permitiendo a las agencias grabar conversaciones personales de sus objetivos. En el caso de los smartphones infiltrados, les permitía tener acceso a datos de geolocalización, audios, mensajes de texto, y los micrófonos del equipo. Por si fuera poco, también les permitía librar los cifrados de WhatsApp, Telegram, Signal, Line o Weibo, y leer si problemas los mensajes personales de los equipos afectados.

Los documentos indican que, por su penetración, existía un equipo de hackers completamente dedicado a infiltrar dispositivos diseñados por Apple, pero tenían malwares que funcionaban con equipos que trabajaban con otros sistemas operativos, incluyendo Windows, Linux, Android e incluso routers. También se observan los primeros planes para atacar vehículos de conducción autónoma.

Esta división de la CIA es descrita como “otra NSA”, pero secreta, de la que no se informa a los contribuyentes que aportan, vía impuestos, el dinero que la financia. También se revelaron algunos de los nombres de los malwares de la CIA, que incluían apelativos como Assassin, Medusa, Cutthroat y Swindle.

A pesar de que la CIA no se ha pronunciado al respecto, algunos expertos han señalado que la información “parece legítima” y podrían provocar grandes problemas a la agencia, sobre todo por perjudicar su percepción pública internacional y demostrar que sus herramientas de espionaje podrían caer facilmente en manos de terceros.

De acuerdo con Wikileaks divulgar las herramientas de espionaje de la CIA y las vulnerabilidades que aprovecha para infiltrarse en los equipos tecnológicos ayudará a los fabricantes a encontrar formas de evitar el espionaje, cerrando las puertas traseras que permiten el acceso a los espías de la agencia.

Edward Snowden, el famoso filtrador de información de la NSA, ya se pronunció, sosteniendo que él cree que la información es real, por los nombres de los programas y las oficinas que se mencionan, solo al alcance de la gente al interior de la agencia.

La información dada a conocer es sólo la primera parte de una serie de información sobre la CIA, se especula que en las próximas entregas Wikileaks revele los objetivos de la CIA, que podrían ser políticos y figuras mediáticas.

fuente WikiLeaks

temas