Primero fue la persecución de Julian Assange y Wikileaks por la publicación de los movimientos de las embajadas estadounidenses en contra de los demás países, incluso los aliados. Luego fueron las acusaciones sobre el informante Edward Snowden, quien reveló la delirante red de espionaje internacional montada por la NSA. Más tarde, Chelsea Manning fue condenada por filtrar videos y documentos sobre los abusos que realizaba el ejército norteamericano en Afganistán.

Todos ellos y otros más han sido perseguidos, acosados, hostilizados por revelar información vital para entender las condiciones en que vivimos hoy en día. Estos héroes han mostrado numerosos crímenes de Estado que atentan no sólo con la navegación de las personas por internet, sino en contra de la vida democrática y el derecho a la vida privada y a la información.

Antes de su trágica muerte, Aaron Swartz se encontraba desarrollando una herramienta para filtrar información en línea y mantener el anonimato. La idea es fomentar este tráfico de conocimiento sin que los informantes tengan que poner en peligro sus vidas o cambiar totalmente su entorno.

Aaron Swartz

La fundación Freedom of the Press se dio a la tarea de terminar el desarrollo de Swartz y poner en circulación el SecureDrop. Este trabajo usa las bondades de Tor, el software de redireccionamiento para mantener el anonimato en internet. No existe una total certeza de que Tor sea completamente seguro, sobre todo luego de los informes de la NSA, aunque hasta ahora no se ha comprobado que sea vulnerable a nivel masivo.

SecureDrop es un software open-source que se puede descargar en línea, junto con instrucciones simples de manejo. Básicamente usa tres servidores: uno público que presenta la cara del proyecto, otro que guarda los datos de codificación y un tercero que monitorea la seguridad de los otros dos. No se puede asegurar que SecureDrop es totalmente seguro, pero puede ser un paso importante para una futura circulación de datos en la red sin el acoso de gobiernos abusivos.

Freedom of the Press invita a los medios de comunicación a usar y mejorar este software para mantener el flujo de información y evitar las amenazas de cualquier tipo. En un país como México, donde es tan peligroso ejercer el periodismo, ésta puede ser una herramienta invaluable. Como dato interesante, la revista The New Yorker de Conde Nast ya usa un software similar a SecureDrop desde marzo del 2013.

vía Alt1040

fuente Freedom of the Press Foundation

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