Esta nueva técnica permite fabricar objetos 25 veces más rápido que con las impresoras 3D actuales.

Poco a poco las impresoras 3D han comenzado demostrar su utilidad en distintas industrias y campos de investigación. Sin embargo, esta tecnología todavía debe superar varios obstáculos, como sus elevados costos y la lenta velocidad de fabricación.

Ahí es donde entra una startup llamada Carbon3D, que durante los últimos dos años se ha dedicado a desarrollar un sistema que es entre 25 y 100 veces más rápido que una impresora 3D convencional. Esto es posible gracias a un innovador proceso que en lugar de fabricar objetos capa por capa, traza patrones sobre un líquido.

El sistema es conocido como Continuous Liquid Interface Production (CLIP), y utiliza un proyector láser para esculpir la forma del objeto dentro de la resina líquida fotosensible. A diferencia de otros procedimientos similares, en éste se aplica una capa de oxígeno que retrasa la solidificación del material, permitiendo que la impresión sea continua.

Impresora-3D-líquida-2

Ahora el plan Carbon3D es probar su tecnología con distintas tipos de resina, con la mirada puesta en un posible lanzamiento comercial a finales de este año o a inicios de 2016. Por lo pronto, la startup ya consiguió levantar 41 millones de dólares en una ronda de financiamiento que incluyó a empresas capital de riesgo como Sequoia Capital.

Les dejamos dos videos en los que se demuestran la capacidades de CLIP, como crear un modelo de la Torre Eiffel a partir de una pequeña alberca de líquido azul. Casi oarece algo sacado de una película de ciencia ficción.

vía MIT Technology Review

fuente Science

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