Pues no todo en el camino es perfecto…

Google tiene a poco más de medio centenar de sus coches autónomos recorriendo las calles de Mountain View, California. Estos vehículos respetan las reglas de tránsito y actúan siempre dentro de una serie de normas para recorrer los caminos de manera eficiente y segura. Sin embargo, como todo vehículo en vía pública, los carros de Google están expuestos a accidentes.

Hasta ahora, los accidentes que se habían registrado con estos autos eran de choques producidos por otros vehículos, pero parece que todo cambió tras un accidente el pasado 14 de febrero. Ese domingo por la tarde, por primera vez en la historia de los coches autónomos de Google, el responsable del accidente vial no fue un conductor humano: mientras el vehículo de Google trataba de cambiarse de carril, le pegó en el costado a un camión de transporte público.

Recientemente, se publicó el reporte del accidente, así como el reporte mensual de los coches autónomos de Google, donde se detalla cómo ocurrieron los hechos de este accidente:

“Un modelo Lexus del vehículo autónomo de Google (“Google AV”) estaba viajando en modo autónomo rumbo al este en El Camino Real en Mountain View en el carril derecho acercándose a la intersección de Castro St. Mientras el Google AV se acercaba a la intersección, señaló su intención de dar vuelta a la derecha en el semáforo en alto con Castro St. El Google AV se movió al lado derecho del camino para pasar al tráfico en el carril donde se detenían los carros en la intersección para seguir derecho. Sin embargo, el Google AV tuvo que detenerse y rodear unos costales de arena colocados alrededor de una alcantarilla que bloqueaban su camino. Cuando la luz se puso verde, el tráfico avanzó ante el Google AV. Después de dejar pasar unos carros, el Google AV continuó su avance al centro del camino para pasar  los costales de arena. Un camión de transporte público se acercaba por atrás. El Google AV vio al camión acercarse por su espejo izquierdo pero creyó que el camión se iba a detener o bajar la velocidad para dejar continuar al Google AV. Aproximadamente tres segundos después, mientras el Google AV se reincorporaba al centro, hizo contacto con el lado del camión. El Google AV estaba operando de manera autónoma y a menos de 2 mph, y el camión viajaba a unas 15 mph al momento del contacto.

El Google AV sostuvo daños en el lado izquierdo de su defensa delantera, en su llanta izquierda delantera y en uno de los sensores del lado del conductor. No se reportaron heridos en la escena.”

Este reporte fue firmado el 23 de febrero por Chris Urmson, director del proyecto de coches autónomos de Google, para explicarle a las autoridades viales lo que ocurrió. Esta mañana, la compañía presentó su reporte mensual de este programa, donde detalla el motivo de este error que cometió el auto:

“Nuestro conductor de prueba, quien había visto al camión en su espejo, también esperaba que el camión bajara su velocidad o se detuviera. Y podemos imaginar que el conductor del camión asumió que nos íbamos a quedar quietos. Desafortunadamente, esta suposición nos llevó al mismo lugar de la calle en el mismo momento. Este tipo de malentendidos ocurren entre conductores humanos en la calle todos los días.

“Este es un ejemplo clásico de la negociación que es una parte normal de manejar –todos estamos tratando de predecir los movimientos de los demás. En este caso, claramente tenemos la responsabilidad, porque si nuestro carro no se hubiese movido, no habríamos tenido una colisión. Con eso en mente, nuestro conductor de prueba creyó que el camión iba a bajar su velocidad o detenerse para dejarnos incorporarnos al tráfico, y que iba a haber suficiente espacio para hacerlo.

“Ya revisamos a detalle el incidente (y miles de variaciones más) en nuestro simulador e hicimos refinamientos a nuestro software. Nuestros coches entenderán mejor que camiones y otros vehículos grandes son menos probables de ceder el paso, a nosotros y otro tipo de vehículos, y esperamos manejar situaciones como estas con más gracia en el futuro.”

Es la primera vez que este tipo de accidente ocurre y probablemente no sea la última. Google agrega en el reporte que algo que están haciendo con estos vehículos es conseguir que no sólo tengan la destreza pertinente en el camino y el respeto a las normas, sino que puedan reaccionar a situaciones para que entiendan el “espíritu del camino”. Así, este tipo de vehículos, desde hace unas semanas, ha recibido afinación para comportarse más como un humano y menos como una máquina al volante.

Chris Urmson, director del programa de coches autónomos de Google.
Chris Urmson, director del programa de coches autónomos de Google.

Justamente, como dice Google, lo que le falta es esta cualidad de negociación en el camino, que es algo que hacemos midiendo también las reacciones y el comportamiento de los demás conductores. Todavía falta mucho para que estos vehículos remplacen a los humanos en las calles, pero ese tipo de detalles serán necesarios para que eso ocurra.

fuente Google

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