Un documento filtrado por The Guardian muestra que al interior del FBI no ven con buenos ojos la posible comercialización del los carros autónomos.

A finales de mayo Google llamó la atención de todos al presentar el prototipo de un auto que se conduce solo. A pesar de que según los expertos, el transporte autónomo es una tendencia que dominará la oferta de transportes en el futuro, el FBI no cree que sea seguro poner al alcance de la población este tipo de vehículos.

Lo anterior se desprende de un documento interno del FBI al que tuvo acceso The Guardian. Según el diario inglés, la agencia de los Estados Unidos piensa que este tipo de autos representaría un alto riesgo para la seguridad de su país, debido a que podrían servir como “armas letales”.

En el informe sostienen que los delincuentes podrían utilizar los coches autónomos para realizar más fácilmente sus atracos, poniendo como ejemplo que los hampones podrían dispararle a las autoridades sin problemas mientras el vehículo emprende la huida de forma automática. Además, debido a los multisensores de estos vehículos, se podría programar a los carros con datos que volverían más sencillo eludir a la ley.

El mayor temor del FBI reside en que posibles terroristas obtengan uno de estos autos, lo llenen de explosivos y lo programen para ser una bomba teledirigida. En su informe el FBI sostiene que, si se llegan a comercializar:

“Los automóviles autónomos tendrán un alto impacto en la transformación de lo que, tanto las fuerzas del orden, como los criminales, pueden llegar a hacer.”

El informe fue redactado por el Grupo de Asuntos Estratégicos de la Dirección de Inteligencia del FBI. En el documento no todo es negativo con respecto a los vehículos autónomos, pues también se menciona que podrían hacer más sencilla la tarea de vigilar objetivos.

vía The Verge

fuente The Guardian

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