La primera escena post-créditos de Ant-Man and the Wasp nos dejó más preguntas que respuestas. Aquí intentaremos resolver algunas de estas dudas…

Una escena de la película Ant-Man and the Wasp

(Imagen: Marvel Studios)

La nueva película del personaje más extravagante y olvidado de Marvel, Ant-Man and The Wasp, plantea más dudas que respuestas sobre la continuidad del Marvel Cinematic Universe (MCU). No es una película que se aferre particularmente a las explicaciones y, en realidad, no tiene muchas referencias al universo que la rodea. Igual, después del estremecedor genocidio de Thanos, buscábamos respuestas sin embargo, Ant-Man and The Wasp no participa demasiado en la locura marvelita derivada de Infinity War. Todo aquí se siente alejado de la acción cósmica y la grandilocuencia: situada en la costa oeste de Estados Unidos, esta película vive fuera de la aureola cósmica de Nueva York.

Reseña: Ant-Man and the Wasp – Una divertida y decepcionante secuela

De cualquier manera, es la antepenúltima cinta de la tercera fase del MCU, y Kevin Feige no iba a desperdiciar la oportunidad de relacionarla con todo el mito marvelita. Así, aunque la película viva en su propia trama, el universo cinematográfico de Marvel acecha en la primera secuencia post-créditos.

Se trata de una secuencia larga y sorpresiva que, tal vez, representa la mejor parte de una película mediocre. Y, para discutir con gusto esta escena, queremos adentrarnos en la historia de los cómics, recapitular las narrativas del MCU y comentar las repercusiones de un final desesperante. Claro, si no han visto la película y no quieren quemarse nada, les recomiendo fuertemente que paren de leer. Por eso del Spoiler, quedaron advertidos.

Lazo de Spoilers que sirve de advertencia

La historia de otros universos

Cuando publiqué mi reseña sobre Ant-Man and The Wasp (que pueden leer por aquí) se armó la discusión sabrosa: mucha gente se molestó porque no me gustó la cinta. Razones van y vienen, pero uno de los puntos principales de mi crítica es que se perdió una oportunidad importante para adentrarse más en las reglas y el funcionamiento interno del Microverso del MCU (es decir, en palabras de las cintas, del Reino Cuántico).

¿Pero qué es el reino cuántico?

Desde que empezó a desarrollarse la parte cósmica del MCU las cosas se pusieron complicadas. Al principio de este universo, se trató solamente de mercaderes de armas convertidos en playboys filantrópicos y científicos enamorados atrapados en el mal genio de un gigante verde. Pero, pronto nos encontramos con otros debrayes más inasibles: una mitología nórdica desarrollada en universos paralelos y viajes interplanetarios; invasiones extraterrestres con el uso de gemas del infinito; bandidos galácticos y los remanentes de la guerra Kree-Skrull; hechiceros que podían perforar la textura de la realidad; y, finalmente, titanes dementes genocidas que hacen desaparecer a la mitad de la población del universo.

En el contexto de toda esta locura apareció un inverso a la grandilocuencia cósmica con la aparición del Reino Cuántico de Ant-Man: ya habíamos visto lo infinitamente grande con Thor y los Guardianes de la Galaxia, ahora nos tocaba conocer lo infinitamente pequeño. Aún más ominoso que el espacio, el reino cuántico sólo puede ser alcanzado por un proceso radical de reducción de masa. Y solamente dos personas se habían adentrado, en el MCU, a lo que simplemente se teorizaba: Janet Van Dyne, perdida treinta años en el olvido subatómico y Scott Lang que logró escapar, milagrosamente, revirtiendo su regulador de crecimiento.

Después de Ant-Man, un tercer personaje logró perforar la barrera que nos separa del reino cuántico en el MCU: Dr. Strange. Lo interesante aquí es que Stephen Strange lo hizo a través de la magia, y esto sugiere, de entrada, que hay más de una forma de acceder a este universo.

En los cómics, sólo se puede acceder al microverso con una reducción radical de la masa corporal que permite, a través del estado subatómico, perforar una barrera invisible. Así, no se trata de un universo “entre átomos” o realmente “cuántico”, sino un universo paralelo al que se accede a través de una barrera microscópica.

En el MCU todavía no sabemos qué es, a ciencia cierta, el llamado Reino Cuántico; no sabemos si es un universo paralelo o, simplemente, el espacio infinito entre los átomos que componen nuestra realidad. En Ant-Man and The Wasp, como ya comenté, no aprendemos gran cosa sobre este lugar: sabemos solamente algunos detalles geográficos, sabemos que se encuentra pasando una barrera, sabemos que, para llegar a él hay que atravesar los campos de tardigrados y un lugar llamado el “vacío cuántico”.

Así, tal vez, sea un reino oculto en lo ínfimamente pequeño con otras potencialidades, otros habitantes y otras conexiones.

Perdido en la textura

En la primera escena post-créditos de Ant-Man and The Wasp, vemos a un Scott Lang muy confiado que se sumerge en un túnel cuántico para viajar al reino cuántico y cosechar alguna energía cuántica. Y, ya sé, el exceso de ese adjetivo nos va a volver locos. La energía cuántica que quiere recuperar Lang sirve para curar (es decir, para estabilizar las fases entre estados cuánticos) a Ava Starr, aka Ghost. El antihéroe villanesco de la secuela de Ant-Man no es, en realidad, un villano sino, más bien, una víctima de las circunstancias. En ese sentido, Ghost puede ser un aliado futuro.

De cualquier manera, el giro de la escena post-créditos es que Scott Lang se queda atrapado en el Reino Cuántico cuando Janet Van Dyne, Hope Van Dyne y Hank Pym terminan desintegrados por el genocidio de Thanos. Flotando para siempre en el espacio entre mundos, en ese universo paralelo, la suerte de Lang parece repetir el martirio de la primera Wasp.

Fuera del efecto certero y desesperante que tiene esta escena, ¿qué nos dice sobre el futuro del personaje? ¿Del MCU? ¿De Thanos?

Aquí hay varias consideraciones. Primero que nada, es posible que, en la siguiente cinta Captain Marvel tenga algo que ver con el Reino Cuántico. Sabemos, por los cómics, que Captain Marvel ha tenido interacciones con los microversos. Sabemos la relación que tienen Mar-Vell y Captain Marvel con la guerra Kree-Skrull y el contexto cósmico de Guardians of the Galaxy. Sabemos, finalmente, que Captain Marvel será la cinta que relacione, en la conclusión de esta era del MCU, lo cósmico con lo terrenal.

De hecho, si se fijan en el orden completo del MCU hay una alternancia importante, desde el fin de la fase 1 entre las cintas cósmicas y las cintas terrenales. A la invasión alienígena de The Avengers sigue la realidad poco impresionante de Iron Man 3, que se encadena con la locura cósmica de Thor: Dark World que regresa a la tierra con Captain America: The Winter Soldier, que se vuelve a pirar con Guardians of the Galaxy, etc. Ya para la fase tres esta alternancia es evidente con Spider-Man: Homecoming y Black Panther intercalados entre Guardians of the Galaxy Vol. 2, Thor: Ragnarok y Avengers: Infinity War.

Por eso creo que Captain Marvel va a relacionar, para el desenlace de toda esta parte de la saga, a la tierra con lo cósmico; va a ser el puente final para el desenlace de las guerras del infinito (incluso si la cinta está situada muchísimos años antes de la llegada de Thanos a la tierra). Y, en ese sentido, tal vez nos da alguna pista para la resolución final del genocidio que vimos en Infinity War; una pista que, tal vez, tenga que ver con el reino cuántico.

Estas son muchas suposiciones pero, desde que supimos de la presencia de Adam Warlock en este universo y de sus posibles apariciones futuras; desde que vimos a Gamora habitar, en forma de niña, en la gema del alma; desde que sabemos de las capacidades de transmutar átomos de Ghost, empezamos a suponer que el Reino Cuántico podía tener una relación con la resolución de todo este asunto.

¿Por qué? Simplemente porque Adam Warlock habitó, en los cómics ese reino extraño de la gema del alma, porque sabemos que no es permanente la desaparición de todos los superhéroes que cayeron (“No me quiero ir Sr. Stark…” dice Spider-Man mientras Tom Holland está filmando otra cinta sobre el personaje), y porque podemos suponer que, tal vez, la mitad del universo no murió sino que fue absorbido por las gemas (o por la gema del alma). Entre estas conjeturas hay que recordar, también, que Dr. Strange fue el que vio todas las resoluciones al conflicto con Thanos y eligió un camino; y que es el único ser que ha visitado el Reino Cuántico, fuera de Janet Van Dyne y Scott Lang.

Por otro lado, podemos suponer unas cuantas cosas más sobre el reino cuántico. Cuando Hank Pym va a su misión de rescate, Janet está armada con una espada adaptada de su traje de Wasp. La pregunta aquí es: ¿por qué tendría una espada si no hay ningún peligro? El reino cuántico parece habitado, un lugar al que sólo pueden acceder unos cuantos (y que, tal vez, escapa al reino de poder de Thanos… por algo, Scott Lang no desaparece en el genocidio) y que es un universo al que Doctor Strange tiene acceso.

Todo esto se suma, además, a la cuestión temporal. Janet Van Dyne, antes de desaparecer, le dice a Scott Lang que tenga cuidado con los flujos temporales en su viaje hacia el universo cuántico. Esto nos señala que, tal vez, hay otra forma de viajar en el tiempo, más allá de la gema que poseía Dr. Strange antes de la llegada del Titán Loco.  En diferentes fotografías del rodaje se ve a un Robert Downey Jr. más viejo, a un Capitán América más joven y sin barba y a Scott Lang en lo que parece ser un regreso a la gran invasión Chitauri en Nueva York. Se sabe, también, que una actriz de 16 años interpretará a una Casandra Lang (la hija de Scott) adolescente. Así, podemos suponer que Ant-Man estará en medio de una resolución que puede darse con la ayuda de viajes temporales. Tal vez, al intentar escapar a su terrible destino, Lang logre viajar en el tiempo; tal vez, los Avengers logren evitar que Thanos haga su genocidio; tal vez los héroes logren impedir la masacre en vez de reparar lo ya hecho.

La desaparición de Ant-Man, las predicciones de Doctor Strange, las advertencias de Janet Van Dyne y la llegada de Captain Marvel señalan que la escena post-créditos de Ant-Man and The Wasp tiene que ver con la resolución de las guerras del infinito. Por eso creemos que la primera escena post-créditos de Ant-Man and The Wasp señala, probablemente, el principio del fin.

Tal vez esta última entrega de Marvel es mediocre comparada con lo que nos ha dado el MCU últimamente. Tal vez la segunda escena post-créditos es una de las peores en todo este universo. Tal vez Ant-Man parece poco más que un alivio cómico. Pero, todo indica que Scott Lang tendrá un papel esencial en la resolución de la tercera fase del MCU.

¿Qué piensan de estas conjeturas? ¿Creen que volveremos a ver el universo cuántico? ¿Será la última batalla del héroe insecto?

Supongo que pronto la averiguaremos…

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