Muere Ron Cobb, diseñador del DeLorean en Volver al Futuro

A él le debemos el auto más emblemático en la historia del cine.
(JMortonPhoto.com & OtoGodfrey.com)

Se nos fue un grande. El lunes se reportó la muerte de Ron Cobb, diseñador de arte responsable por el DeLorean en Volver al Futuro y de la nave Nostromo en Alien.  El trabajo de Cobb se extiende en una multitud de cintas que abarcan desde E.T., el Extraterrestre hasta Conan el Bárbaro. El diseñador tenía 83 años.

Ron Cobb, quien también fue un conocido caricaturista. (Screengrab)

Ron Cobb falleció el lunes, día de su cumpleaños, debido a complicaciones con la demencia con cuerpos de Lewy que padecía. Así lo informó su esposa, Robin Love, a The Hollywood Reporter.

Cobb le dio vida a una serie de creaturas en Star Wars y ayudó al desarrollo de los escenarios y el amplio catálogo de armas en Conan el Bárbaro. Además diseñó la futurista nave Nostromo de Alien, tanto en su interior como en su exterior, y creó el DeLorean, la máquina del tiempo del Doc en la franquicia de Volver al Futuro.

Cobb hizo su debut en la industria del cine en 1974 cuando fue contratado como diseñador de producción para la película Dark Star de John Carpenter. Ahí fue donde conoció a Dan O’Bannon, quien más tarde escribiría el guión de Alien y llevaría a su amigo para diseñar los vehículos en esta cinta de ciencia ficción. Inicialmente Cobb solo participó como diseñador de arte, pero pronto sus idea comenzaron a colarse en otras áreas de la cinta.

Cuenta la leyenda que Ron Cobb sugirió que la sangre del Xenomorfo fuera corrosiva, ya que eso llenaría el hueco en la trama de por qué los miembros de la tripulación no podían dispararle.

Durante la filmación de Conan, Cobb conoció a Steven Spielberg, quien resultó sorprendido por sus ideas de filmación. Tanto así que Spielberg le sugirió que dirigiera él mismo una película. Y así lo hizo Ron con la película que sería su debut como director, Night Skies, una película de horror espacial. Pero el proyecto nunca se hizo realidad cuando descubrieron que hacer los aliens para la película les costaría más de tres millones de dólares.

A pesar del fracaso, muchas de esas ideas fueron recicladas en E.T., cinta que Cobb siempre odió por “sentimental” y “patética.”