Mauricio Garcés, el galán narcisista de los 60, podría tener su propia serie

"¡Arroz!"
(Foto: Mezcalent)

El mítico actor mexicano Mauricio Férez Yázbek, mejor conocido como Mauricio Garcés, fue un amante de la vida y de las excentricidades, y sin duda, que algún día llegara a haber una serie o una película que narrara parte de su vida, sería una gran noticia. Y al parecer, hay muchas posibilidades de que esto ocurra algún día.  De acuerdo con Doris Férez, sobrina y heredera del legado de Garcés, hay una propuesta para que el proyecto exista.

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“Ya hay por allí una propuesta para hacer una serie, pero no hemos llegado a nada”, dijo Feréz a el diario El Universal durante la develación del cierre de ciclo de la obra ¡Suertudotas!, del director Joaquín Bissner, basada en la vida de Garcés. E incluso, informó, también existen planes de rescatar la casa en donde nació el actor para convertirla en un museo, aunque una serie de obstáculos se los han impedido.

Mauricio Garcés nació en 1926 en Tampico, Tamaulipas. Murió con una amplia lista de películas en su repertorio en la que (casi siempre) era un narcisista, como El Sátiro (1980), El Sinvergüenza (1971), Click, fotógrafo de modelos (1971) o Tápame contigo (1969); pero la vida de Garcés no solo fue cine. Estudió Ciencias Químicas y hasta llegó a trabajar como cobrador de una empresa de muebles hasta que un buen día, de la mano de su tío Tufic Yásbek, se introdujo en el mundo de la farándula mexicana a través de la radio. Su primera película fue La Muerte Enamorada (1950) en la que trabajó a lado la actriz de origen checoslovaco Miroslava Stern y el actor Fernando Fernández. Según cuentan, fue en ese momento cuando Férez Yázbek cambió su apellido a Garcés por una especie de creencia mística que le hizo pensar al actor que la letra G le atraería buena suerte y convertirlo en un actor del calibre de sus ídolos Clark Gable, Gary Cooper y Cary Grant.

Pero sin duda, uno de los más grandes misterios en torno a la vida del creador de hilarantes frases como “¡Arroz!” o “¡Debe ser horrible tenerme y después perderme!”, son las condiciones en las que murió en febrero de 1989. Se dice, o más bien, se rumoraba que murió en la pobreza a causa de su gran afición a las apuestas, y eso es algo que, como mencionó hace un tiempo una de sus sobrinas, era falso. Habría qué ver cómo sería narrado:

“Mi tío sabía vivir bien y algunos de sus vicios fueron los autos deportivos y las carreras de caballos; ganó mucho dinero y gastó mucho dinero, siempre tuvo un nivel de vida alto, hizo lo que quiso, gastó en lo que quiso y se dio una vida realmente de película (…) No dejó una gran herencia porque disfrutó cada centavo que ganó, pero nunca le hizo falta nada, mucho menos en sus últimos días”, dijo Gabriela Férez al diario Milenio.

En el Teatro de los Insurgentes, el actor Ulises de la Torre fue quien dio vida a Mauricio Garcés en la obra ¡Suertudotas! que narraba cómo el galán de antaño intenta casarse con una mujer millonaria para saldar sus deudas de juego.