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El cómic que dio origen a las películas de Men in Black

The Men in Black es un cómic de principios de los noventa que dio origen a las películas.

Está a punto de salir la cuarta entrega de las películas de Men in Black, una saga que inició en 1997 en el cine, con Will Smith y Tommy Lee Jones. Sin embargo su verdadero origen está en los cómics hechos por el guionista Lowell Cunningham y el ilustrador Sandy Carruthers, quienes desarrollaron un mundo que hace una ácida crítica social. Hasta ahora Hollywood no le ha hecho justicia.

Eran los años noventa, la era dorada de la llamada ufología, el controversial estudio del fenómeno ovni. Es en este contexto que surge el cómic de The Men in Black, cuyo punto de partida es más o menos similar: un agente veterano recluta a un joven dentro de una organización secreta de hombres que visten gafas y traje negro. Sin embargo, a diferencia de la película, no solo se dedican a enfrentar y mantener oculta la existencia de extraterrestres, también de demonios, dragones, unicornios e incluso de Wolverine el agente Ecks. Así, el concepto original es mucho más rico que lo visto en el cine.

(Marvel Comics)

Los personajes también son un poco distintos. Mientras que el Jay del cine es un bastardo con corazón de oro, el Jay de los cómics es simplemente un bastardo. El aprendiz Kay odia sus métodos violentos, pero no hace mucho por detenerlo. Quizá esa pareja sea la parodia perfecta de conservadores y liberales de Estados Unidos. Y es que, si bien The Men in Black también tiene elementos de comedia, su humor es negro y muy ácido. Ahí está la tecnología futurista y los carrazos, pero no hay láseres que hagan “pew, pew”, sino armas de fuego que dejan un largo sendero de sangre. Por ejemplo, en el primer número, a Jay (el personaje de Will Smith, que aquí es un caucásico) le dan una paliza mortal que lo deja irreconocible.

(Marvel Comics)

Pero lo más interesante es el carácter satírico del cómic. Los Hombres de Negro son mostrados desde el principio como una especie de Border Patrol que procede siempre abusando de su autoridad, con violencia, aplastando los derechos de los demás y con una agenda poco clara.

En el mundo editorial estadounidense el pez grande se come al chico. Los dos volúmenes de The Men in Black fueron publicados entre 1990 y 1991 por Aircel Comics, que fue absorbida por Malibu Comics, que actualmente le pertenece a Marvel Comics. Nadie se imagina que con tan solo seis números en blanco y negro, Cunningham y Carruthers lograron crear un mundo sumamente complejo en el que al jugar Dungeons and Dragons puedes invocar a un demonio; el videojuego de Space Invaders es en realidad una guerra a control remoto contra extraterrestres (1978); y la película The Day the Earth Stood Still (1951), de hecho, es un documental.

(Marvel Comics)

La belleza de la historieta independiente está en su planteamiento: todo lo que creíamos mero entretenimiento es cierto. Es decir, la ficción que conocemos es, de hecho, una realidad encubierta. Desafortunadamente las posibilidades de una editorial independiente a principios de los noventa no permitieron desarrollar esta interesante planteamiento. Tuvo que pasar una década para que cómics como The Filth (2002-2003) de Grant Morrison, Chris Weston y Gary Erskine o, el que quizá sea la mejor historieta que he leído, Planetary (1998-2009) de Warren Ellis y John Cassaday desarrollaran este mismo concepto.

(DC Comics)

Ahora que la nueva versión de los Hombres de Negro llega al cine, es buen momento para voltear a ver la versión original.