Dragon Ball Z sigue siendo el anime más influyente en su género

A 30 años de la emisión de su primer capítulo, Dragon Ball Z marcó un antes y un después dentro del género shonen.

Cuando escucho el nombre de Dragon Ball Z, mi mente de inmediato se remite a un mundo cargado de acción. A un universo de adrenalina, de peleas extraordinarias y de combates épicos. Mi mente se remite a Goku ensangrentando en el planeta Namek tratando de detener a Frieza. A Gohan acabando con Cell usando un solo brazo. A Vegeta sacrificándose por su familia, a la fusión, a la Genkidama y a un sinnúmero de momentos inolvidables  que marcaron a más de una generación.

Porque el hablar de Dragon Ball Z es hablar de un anime que se convirtió en el más influyente de su género. Muchos de los tropos del shonen actual fueron establecidos por la historia de Akira Toriyama, y es que sin DBZ, el mundo del anime no sería el mismo. 

Después de Dragon Ball llegó Z

(Toei)

Como todos bien saben, Dragon Ball es la adaptación del manga homónimo cortesía de Akira Toriyama. Nos cuenta la historia de Son Goku y su búsqueda por encontrar las míticas Esferas del Dragón, mientras se va haciendo amigos y conociendo a peleadores y rivales que lo obligan a irse superando para ser cada vez más y más fuerte.

La historia de Z comienza cinco años después del final de final de Dragon BallGoku es un hombre adulto, esposo de Milk (Chi-Chi) y padre de un niño llamado Gohan. La serie comienza con la llegada a la Tierra de Raditz, un miembro de la élite de la raza Saiyajin, viajeros espaciales que conquistan mundos y luego los venden a los mejores postores. Goku descubre que él es el hermano de Raditz, y fue enviado a la Tierra para destruirla cuando era un bebé, una misión que olvidó tras darse un fuerte golpe en la cabeza. Raditz intenta reclutar a Goku en la causa Saiyajin. Tras no lograrlo, intenta obligarlo secuestrando a Gohan. Goku se asocia con su antiguo enemigo, Piccolo, y los dos logran derrotar a Raditz, pero le cuesta la vida a Goku.

Es entonces cuando los amigos de Goku aprenden que dos saiyajins mucho más poderosos, el Príncipe Vegeta y su criado, Nappa, se dirigen a la Tierra para robar las Esferas del Dragón. Durante un año, los héroes de la Tierra entrenan para ser más poderosos y derrotar la amenaza. El mismo Goku entrena en la otra vida con Kaiosama, un ser divino que enseña a Goku varias técnicas para usar mientras se enfrenta a la amenaza Saiyajin.

Los saiyajins llegan antes de lo esperado, y la mayoría de los amigos de Goku mueren o son derrotados al tratar de enfrentarlos. Goku llega y derrota a Nappa, y luego se enfrenta a Vegeta en la batalla. Con la ayuda de Gohan y Krillin, logra derrotar al príncipe, pero en un ataque de misericordia característico le prohíbe a Krillin matar a Vegeta, quien logra escapar.

Claro, falta ahondar en los demás arcos  (Frezer, Cell y Majin Buu)que componen Dragon Ball Z, con Gohan siendo más protagonista -de lo que se le puede reclamar a Toriyama es como desperdicio al hijo de Goku- , pero es a partir de los primeros dos arcos que podemos notar el cambio de tono que hay entre Dragon Ball y Z. El humor se vuelve más escaso, las peleas escalan en intensidad y violencia. Además del añadido de los viajes interestelares y villanos con agendas más peligrosas.

Todos lo anterior fue sentando las bases para que Dragon Ball Z se convirtiera en un anime cuyo impacto aún podemos percibir en animes de la actualidad, como Naruto, Bleach, Hunter x Hunter, hasta One Piece etc.

DBZ y el shonen

(Shonen Jump)

El manga y el anime tienen sus propias categorías. Por ejemplo, el shojo son historias como la de Sailor Moon, Card Captor SakuraCandy Candy, son ejemplos de este tipo de historias que están dirigidas a un público más femenino, con un contenido que apela más a las adolescentes.

En el caso de Dragon Ball, estamos hablando del género shonen, que se caracteriza típicamente por la altas dosis de acción, humor constante con protagonistas predominantemente masculinos. Los temas comunes son las artes marciales, robots, ciencia ficción, deportes, horror o criaturas mitológicas.

Es bastante comun hacer énfasis en la camaradería entre equipos, pelotones de combate, grupos de amigos, etc.. Los protagonistas de este tipo de manga a menudo muestran un deseo continuo de superarse a sí mismos y se ven en posiciones en las que enfrentan desafíos a sus habilidades y madurez.

Todo esto nos suena familiar a los que tenemos ya un largo recorrido viendo anime y leyendo manga. Al leer esta descripción, se nos viene a la cabeza animes como Saint Seiya, Dai no Daibouken (Las Aventuras de Fly), Slam Dunk, entre otros.

Sin embargo, lo que hace a Dragon Ball  Z es tomar estas características y establecer los tropos, clichés y lugares comunes que luego nos encontraremos en mangas / animes de este género… tanto para bien como para mal.

Para entender la asombrosa influencia que DBZ ha tenido en el shonen, he reunido las características de la serie que parecen integrales al estilo de Toriyama que se han imitado en otras series. Estas incluyen:

  • Peleas prolongadas
  • Tramas con pocas inconsistencias
  • Elenco grande
  • Muertes de personajes principales (no era algo que estábamos tan acostumbrados a ver de este lado del charco)
  • Enemigos que se convierten en amigos
  • Héroes con poderes únicos que, sin embargo…
  • …tienen que trabajar increíblemente duro para dominar sus habilidades
  • Una mezcla de humor y suspenso
  • Cambiar los estilos de arte para enfatizar el desarrollo del personaje

Al revisar otros shonen, nos damos cuenta que -sino todos- una buena parte de estos están presentes. Por ejemplo, Bleach, Naruto o One Piece. Todos ellos tienen un ensamble de personajes bastante amplio. Sus protagonistas tienen grandes habilidades, pero las tienen que ir desarrollando. Tienen enemigos que se transformaron en aliados y tienen acción y peleas, en las que el humor esta ahí.

Claro, esto también lo podemos apreciar en otros animes (Saint Seiya, por ejemplo), sin embargo, Toriyama supo como explotarlos al máximo. Se convirtió en una referencia porque supo entender qué era lo que los fans querían y supo como entregárselos. 

Dragon Ball Z y su legado

(Toei)

Muchos de los mangakas de la actualidad crecieron leyendo y viendo Dragon Ball, y siendo Z probablemente el primero de estilo shonen que vieron, sus trabajos están invariablemente influenciados por Akira Toriyama.

Por ejemplo, hay momentos en algunos de estos momentos que son una vil copia al carbón de Dragon Ball Z. Por ejemplo, en Bleach, Yammy y Ulquiorra (espadas del ejército de Aizen) van al mundo humano para hacer labores de escouteo, su aparición es idéntica a la Vegeta y Napa en Dragon Ball Z.

(Shueisha)

Este sólo es un ejemplo de los muchos que podemos encontrar en una gran cantidad de mangas y animes. Entre parodias y homenajes la presencia de Dragon Ball Z sigue estando presente.

Y es que dónde más ha impactado DBZ es en las peleas. Toriyama aprendió todo lo que pudo al ver muchas películas de artes marciales para poder diseñar el estilo de pelea de sus peleadores. Hay una satisfacción primordial al ver a los personajes pelear entre sí y fortalecerse, como ver a Goku sobrevivir a cantidades ridículas de daño sin un rasguño. Y hay satisfacción al tratar de mantener un registro de quién es más fuerte que quién. Y no me refiero al medidor que usaban los saiyajins para conocer los niveles de fuerza en el arco Vegeta (“¡son más de 9,000!”), sino al verlos pelear. Mostrar es mejor que contar.

Goku mata a Drum, quien estaba pateando el trasero de Tenshinhan, de un solo golpe. Trunks mata fácilmente a Freezer, a quien Goku derrotó tras su épica transformación en Super Saiyajin. El rayo del dedo de Freezer es lo suficientemente poderoso como para dividir un planeta entero por la mitad … pero el Super Saiyajin Goku es tan fuerte que, cuando el rayo lo golpea entre los ojos, sólo sufre un pequeño rasguño. De alguna manera, ya sea que los personajes entrenen con una gravedad 50 veces mayor a la de la Tierra, o corran un millón de kilómetros, Toriyama logra hacer que todas estas proezas inverosímiles se sientan creíbles, pero, sobre todo, sean entretenidas y divertidas. 

Y en eso yace el legado principal de Dragon Ball Z. En que todo lo que se nos presenta, a pesar de que podría ser cansino o repetitivo, logra ser siempre justo lo que esperamos. Y es por que Dragon Ball Z no sería ser lo que es sin Akira Toriyama. Y es gracias al mangaka que tenemos el shonen que pulula hoy en día y que ha hecho que las nuevas generaciones de fans sean seguidores de este tipo de historias. Sin Toriyama, el shonen no sería igual.

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