El presidente de Estados Unidos afirmó que “el ecologismo está fuera de control”.

Donald Trump ya tomó las riendas del gobierno de Estados Unidos, lo que significa que ha puesto manos a la obra para cumplir sus promesas de campaña, de las cuales, el fomento al empleo es la principal de ellas. Para lograrlo, esta mañana el presidente norteamericano se reunió con los representantes de los principales fabricantes de automóviles.

Los CEO de General Motors (María Barra), Ford (Mark Fields) y Fiat Chrysler (Sergio Marchionne) acudieron al llamado en la Casa Blanca, donde Trump los instó a incrementar su producción en Estados Unidos y con ello aumentar el empleo. Para lograr su objetivo, Trump se comprometió a reducir las regulaciones y los impuestos para hacer más atractiva la inversión y, de acuerdo a la agencia Reuters, advirtió que “el ambientalismo está fuera de control”.

Con una tasa de desempleo del 4.7%, no es de extrañar que el presidente haga todo lo posible por fomentar el crecimiento laboral y más cuando su discurso no se ha caracterizado por ser pro ambientalista. Hasta el momento, México parece ser el más afectado con el nuevo plan de trabajo gubernamental de nuestro vecino del norte. Primero, Ford desechó los planes para construir una planta de mil 600 millones de dólares en México para mudarse a Michigan. Luego Trump amenazó a General Motors, que respondió al presidente comprometiéndose a crear 7 mil nuevos empleos norteamericanos, pero eliminando oficialmente 100 puestos mexicanos.

Por el momento, y pese a las promesas, las empresas están reduciendo la producción de coches pequeños en Estados Unidos. El lunes, GM cerró dos turnos de producción de coches pequeños en Ohio y Michigan, cortando alrededor de 2 mil puestos de trabajo.

Tendremos que esperar un poco para saber cómo avanza todo esto y qué implicaciones tendrá el anuncio de Trump en las políticas ecológicas de Estados Unidos (que afectan a todo el mundo).

 

fuente Reuters

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