Daenerys Targaryen, ¿la reina loca o congruente?

Tras más de ocho años, la celebérrima serie Game of Thrones llega a su esperado final. Sin embargo, esta última temporada ha decepcionado a muchos, existe la percepción de que...
Daenerys dio una sorpresa a varios de sus fans en el penúltimo capítulo de Game of Thrones. (Foto HBO)

Tras más de ocho años, la celebérrima serie Game of Thrones llega a su esperado final. Sin embargo, esta última temporada ha decepcionado a muchos, existe la percepción de que se ha traicionado la psicología de varios personajes. El más reciente escándalo fue provocado por el descenso a la “locura” de Daenerys Targaryen.

No obstante, existe suficiente evidencia dentro de la serie de que la joven Khaleesi siempre fue un ser de gran crueldad, y presentaremos la evidencia a continuación.

Antes de adentrarnos en el tema es importante hacer un par de aclaraciones: 1) la última temporada de Game of Thrones ha sido la peor hasta ahora y no hay cómo justificarla y este artículo no lo va a hacer, y 2) solo me voy a referir a la serie, así que una disculpa para quienes leyeron los libros o el Twitter de George R. R. Martin.

La crucifixión de los señores de Meereen

En su campaña por reclamar el Trono de Hierro, Daenerys Targaryen y su ejército llegan a Meereen, una ciudad cuya economía está basada en la esclavitud. Como amenaza para la Madre de Dragones, los señores del lugar crucifican a 163 hijos de esclavos.

Posteriormente, Daenerys y su corte pasan por una serie de humillaciones y engaños por parte de los gobernantes de Meereen, pero gracias a uno de sus dragones y a su recién adquirido Ejército de Inmaculados, la situación se invierte y Daenerys toma la ciudad.

Su ejército libera a los esclavos y ellos capturan a los señores, Daenerys ordena que los crucifiquen, uno de sus conejeros le recomienda que conteste “la injusticia con piedad”, ella, con un semblante severo le dice: “Contestaré la injusticia con justicia” (Temporada 4, episodio 4).

En la siguiente escena, los señores son clavados en cruces; mientras que los esclavos, más que retribuidos, lucen espantados. Daenerys, ya con la victoria en la bolsa, decide arrasar con sus enemigos en nombre de su justicia.

No queda claro si el castigo es justo para todos los señores, lo cierto es que la Khaleesi logra consolidar su poder en la región a través del miedo.

La quema de los Tarly

Daenerys y su ejército dothraki interceptan y derrotan a integrantes del ejército de los Lannister que trasladan riquezas a King’s Landing. La Madre de Dragones exige la lealtad de los señores, niega que los vaya a incendiar, como advirtió Cersei Lannister. Les ordena que se arrodillen ante ella como legítima dueña del Trono de Hierro. La mayoría aceptan hacerlo, salvo Randyll y Dickon Tarly (hermanos de Sam). Seguro recuerdan cómo acabó eso… (Temporada 7, episodio 5).

Pese a éstas y otras escenas, a muchos sorprendió la masacre de King’s Landing por parte de Daenerys y su último dragón, siendo que en muchas ocaciones, cuando Dany puede que elegir entre la paz y la venganza, ella suele decantarse por la última.

Y es que un aspecto clave en el mundo de Game of Thrones es la legitimidad. Daenerys basa su legitimidad en su linaje y su misión de “Rompedora de Cadenas”. Su uso y abuso del poder de los dragones lo fundamenta tautológicamente: ella es la Madre de Dragones, por lo tanto, ella sabe lo que debe hacer con ellos.

Toda violencia la justifica en pro de un reino de justicia, como si de verdad fuera posible mantener el poder de una vez y para siempre a través del miedo.

(Foto: HBO)

Es por ello que resulta muy interesante la sorpresa que generó el penúltimo capítulo de GoT. Los realizadores (David Benioff, D.B. Weiss y toda una mesa de escritores) ponen en evidencia no solo a la Khaleesi, sino también a quienes respaldaron, dentro y fuera de la ficción, pese a su crueldad y la voluntad de mantener el poder acumulado sin importar el costo. La historia de la serie es la de una tirana más que quizá llegue al poder.

Daenerys seguro pudo tomar una decisión distinta a cometer un genocidio en King’s Landig, claro. En cada situación de la vida suele haber más de una opción. Lo cierto es que en la biografía de la ahora Señora de los Siete Reinos existen varios ejemplos de actos similares.

Es por ello que, en medio de una temporada final mediocre, este penúltimo capítulo tiene un aspecto interesante: muestra a la supuesta heroína de la serie con toda su violencia, pero sobre todo, nos pone en evidencia a nosotros como teleespectadores que hemos apoyado su causa guiados por una fantasía de venganza y poder.