¿Cuál es el origen de la tradición de los Huevos de Pascua?

La Pascua está relacionada a los ciclos matriarcales de la fertilidad y la abundancia.
(Pixabay)

Aunque en México no se acostumbra a celebrar al Conejo de Pascua o el intercambio de Huevos de Pascua en muchos países de Europa y América como Polonia, Alemania, República Checa, Eslovaquia, España, Italia, Francia, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Perú y Paraguay, esta tradición sigue haciendo felices a miles. Pero, ¿cuál es su origen?

En primer lugar, el huevo es un símbolo que está relacionado con la fertilidad y la diosa Ishtar, y una de las primeras civilizaciones que veían en él la fuente de la vida fueron los fenicios, quienes consideraban que el universo había nacido luego de que un huevo se rompiera.

Según el Diccionario de Símbolos de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant:

“El huevo, considerando que contiene el germen a partir del cual se desarrolla la manifestación, es un símbolo universal y que se explica por sí solo. El nacimiento del mundo a partir de un huevo es una idea común a los celtas, los griegos, los egipcios, los fenicios, los cananeos, los tibetanos, los hindúes, los vietnamitas, los chinos, los japoneses, las poblaciones siberianas e indonesias, y aun otros.”

Desde luego, durante la expansión de la cristiandad, el sincretismo cultural permitió que el huevo como símbolo trascendiera, incluso su significado no cambió drásticamente, al contrario, no se reconocía a ninguna deidad, pero sí el inicio de los ciclos de fertilidad y la primavera.

La iglesia católica llegó a prohibir el huevo como comida durante la Cuaresma porque lo consideraba carne, por eso, cuando llegaba el Domingo de Resurrección las personas corrían gustosas a comer huevos hervidos.

Para los judíos, por ejemplo, el huevo llegó a representar varias cosas, estaba asociado a la fuerza del pueblo de dios para liberarse de Egipto, a la dureza del corazón del faraón Ramsés II o bien, a la dificultad y penurias por las que atravesaron los israelitas para encontrar la tierra prometida.

Posteriormente, a partir del siglo XIII, más o menos, los huevos se empezaron a adornar y, siglos después, los cocineros empezaron a crear huevos de chocolate para celebrar esta fecha.

De hecho en inglés la Pascua o la tradición de los huevos de Pascua es conocida como Easter Egg, porque, como mencionamos la tradición se remontaba a la veneración de la diosa Ishtar, conocida en otras culturas como Astarté, Asera, Astaroth, Inanna.

¿Y el conejo de Pascua?

(Pixabay)

Al igual que el huevo, el conejo de Pascua es un símbolo asociado al a fertilidad, pues como todos sabemos son muy prolíficos a la hora de procrear, de ahí también que te digan “Le pusieron como conejos”, haciendo alusión a la cantidad de hijos de una pareja.

El símbolo del conejo se remonta a los antiguos pueblos del norte de Europa donde la liebre representaba a un animal muy poderoso.

De acuerdo con el mismo Diccionario de Símbolos:

“(…) liebres y conejos están vinculados a la vieja divinidad Tierra madre, al simbolismo de las aguas fecundantes y regeneradoras, de la vegetación, de la renovación perpetua de la vida en todas sus formas”.

Pero eso no es todo, así como Papá Noel visita a los niños por la noche el Conejo de Pascua también lo hace así porque es un animal lunar, según las creencias antiguas, duerme de día y salta de noche.

Si bien en México no es una tradición generalizada, algunas familias tienen a bien celebrar la Pascua regalando huevos de chocolates o huevos rellenos con algunas pequeñas sorpresas.

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