El gadget forma parte de un proyecto artístico que busca demostrar lo fácil que es enterarse de la vida privada de los otros.

Conversnitch es e nombre un proyecto creado por los artistas Kyle McDonald y Brian House, quienes decidieron modificar varias  lámparas comunes y equiparlas con un micrófono, una Raspberry Pi y conexión Wi-Fi. El objetivo de estos gadgets, colocados en diferentes sitios públicos y privados, era que pudieran transcribir automáticamente las conversaciones de las personas que se encontraban a su alrededor, para subirlas en tiempo real a una cuenta de Twitter.

El experimento de espionaje de los dos artistas busca demostrar que actualmente es sumamente fácil conocer las conversaciones privadas de las personas, gracias a las actuales tecnologías y herramientas digitales. En otras palabras, estos artistas lograron construir una especie de NSA casera.

Al formar parte de un proyecto con fines artísticos, no se tiene pensado comercializar el dispositivo. Sin embargo, Conversnitch abre la puerta para que alguna empresa  se anime fabricar algún dispositivo que sea capaz de tomarnos dictado, que no es lo mismo que espiarnos.

vía Schneier

fuente Conversnitch

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