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Los Simpson: Estos son los episodios favoritos del staff de Código Espagueti

Los Simpson no están pasados de moda. Podrán ser idiotas, amarillos, absurdos y comunistas, ¡pero nunca estrellas porno!
personajes de los simpson episodios favoritos
Imagen: Fox

Un 19 de abril de 1987, durante El show de Tracey Ullman, se emitió por primera vez Los Simpson. Esta obra nació como un corto animado por Matt Groening que fue presentado entre sketches. Con el tiempo (exactamente tres años), la comedia protagonizada por la familia amarilla conseguiría su propia serie. Desde entonces y hasta la actualidad, Los Simpson han hecho reír (y también llorar) a generaciones de espectadores.

Claramente, Los Simpson es una de las series favoritas de las personas que integramos Código Espagueti, y aprovechando el festejo de su 35 aniversario, hemos decidido hacer una recopilación con los episodios que más nos han marcado.

¿Quién disparó al Señor Burns? Partes 1 & 2: Un crimen de época en Springfield

En Springfield, alguien levantó un arma y finalmente cumplió el deseo de todos los habitantes de la ciudad: disparar al malvado, ambicioso, tétrico y avaricioso Montgomery Burns, millonario del pueblo y villano de ocasión, en el que es probablemente el final de temporada más recordados de Los Simpson.

Sería la primera y última vez que la serie cerraría un ciclo con un final así de abierto. ¿Quién disparó al Señor Burns? es el primer capítulo doble de la saga de la familia amarilla, en un par de entregas que están marcadas por un aire de misterio noir, referencias pop y, como siempre, mucha ridiculez. Una odisea simplemente extraordinaria que definió una época y que pasó a la historia de la ficción televisiva moderna.

Imagen: Fox

El final de la temporada 6 y estreno de la temporada 7 fue un punto de ruptura al lenguaje de Los Simpson como medio cultural. Se trata de un montaje brillante, singular y estrafalario que nos mostró el lado más realista y pesimista del estilo de vida norteamericano, y al mismo tiempo, llevó al espectador a meditar sobre esa eterna dicotomía moral entre el bien y el mal desde una perspectiva cínica.

Los dos capítulos rinden homenaje y satirizan uno de los episodios clásicos de la serie Dallas, ¿Quién disparó a J.R.?. La forma en que los guionistas manejaron el impacto y el fondo del argumento sorprendió por su inteligencia y buen hacer, y la repercusión del misterio fue tan considerable que mantuvo la atención del público sobre la serie durante todo un verano.

Imagen: Fox

La primera parte de Who Shot Mr. Burns? es una intriga que contiene varias pistas sobre la identidad del culpable, lo que dio pie a que los espectadores tuvieran los elementos necesarios para adivinar al personaje que cometió el crimen. Fue tal el gancho y la expectación que generó aquel final de temporada, que en los meses que siguieron a la emisión del episodio hubo un debate muy difundido entre los fanáticos de la serie sobre quién le había disparado al Sr. Burns. Fox llevó a cabo un concurso para resolver el misterio, siendo uno de los primeros en unir elementos de la televisión y de Internet. Además, se creó un nuevo sitio web para la ocasión, el cual tuvo más de 500.000 visitas durante el verano de 1995. El ganador sería incluido en un episodio de la serie, sin embargo, nadie obtuvo el premio, pues no hubo quien acertara la respuesta.

Sin duda se trata de uno de los episodios más ambiciosos de Los Simpson por la forma en que se concibió, desarrolló e implementó la narrativa, por la gran cantidad de referencias y la enorme expectativa que levantó, pero sobre todo, por cómo la serie logró comprender los movimientos culturales y de medios alrededor de la programación televisiva, marcando una pauta en la manera en que los fanáticos se relacionan con sus programas y personajes favoritos de la televisión.

Imagen: Fox

Por supuesto, por cuestiones naturales de la edad y la geografía, yo vi este par de episodios unos cuantos años después de su estreno. No fui parte del contexto que he descrito en los párrafos anteriores. Sin embargo, como un ferviente aficionado de la novela policiaca y de misterio, ¿Quién disparó al Señor Burns? se convirtió inmediatamente en uno de mis episodios favoritos de Los Simpson, y a la fecha, mantiene ese lugar distintivo en mi corazón: “Oh, eres tú, ¿por qué estás tan feliz? Ya veo. Creo que sería mejor que me lo des” — Ayax Bellido

Marge contra el monorraíl: A la grande le puse Cuca

Que difícil tarea la de escoger mi capitulo favorito de Los Simpson, hubo episodios que los llevo metidos en el alma y no necesariamente fueron los más alabados por el público. Por ejemplo, cuando Moe le reclama a Bill Clinton que ya se ponga a trabajar y el entonces presidente de Estados Unidos le repele con un pedante “obligame” no pude dejar de reir en varios minutos. Sé que no es un buen chiste, pero me hizo click en el momento indicado. Ejemplos como estos hay muchos, pero haciendo un ejercicio de pensar REALMENTE cual considero yo es el mejor episodio de la familia amarilla la pela final quedó entre Disolución del consejo escolarMarge contra el monorraíl.

Aunque Disolución del consejo escolar es un gran capítulo y nos dio frases épicas que nos quedaron marcadas como tatuaje mental (“Si hablan fuera de turno, hay tabla. Si miran por la ventana, hay tabla. Si miran mis sandalias, hay tabla. Si sacan menos de 9, sea quien sea, hay tabla”) considero que Marge contra el monorraíl es muy superior por contener todos los elementos que hicieron grandes a Los Simpson

Imagen: Fox

El capítulo fue escrito y producido por Conan O’Brien y es una oda al disparate, lleno de homenajes y referencias a otros productos de la cultura pop como Los Picapiedra (en el segundo intro de la serie), Smithers robando el barril de desechos tóxicos con la música de Un detective Suelto en Hollywood, el señor Burns siendo imitando a Hannibal Lecter y después de eso escapa en brazos de su lacayo como el personaje de Kim Basinger lo hizo en brazos de Batman en la primera película del personaje, en el lejano 1989. El mejor homenaje del capitulo es sin duda la aparición del eterno Leonard Nimoy, a quien el alcalde Diamante despide diciendo “que la fuerza lo acompañe”.

Hay referencias más oscuras en la versión del doblaje, como la mención de la cantaora española Lola Flores, que estuvo en la inauguración de otro monorriel. Esto sin duda fue una sugerencia del director de doblaje, que para este punto de la serie ya estaban en las nubes de la fama y tenían mucha libertad creativa. Mismo caso cuando el timador Ricky Mandino le intenta vender el monorriel afirmando que ya lo hizo en Cocula, el municipio jalisciense de donde aseguran son los mariachis.

Imagen: Fox

Marge contra el monorraíl es el episodio 12 de la cuarta temporada de Los Simpson. Cuando salió al aire la gente ya estaba muy familiarizada con el universo de Springfield, por eso que aparezcan un árbol y una ardilla mutantes a causa de los desechos tóxicos de la planta nuclear, en el árbol del parque hay un corazón tallado en un árbol con las iniciales de Marge y Homero. Aun sale la princesa Cachemira y la cantante de country enamorada de Homero, Lurleen, hace una breve aparición trás su rehabilitación. Es ella, aunque aquí la llaman Laura Nanche.

Grandes frases como “No debo comer cosas por dinero” o “Una ciudad con dinero es como una mula con patines: nadie sabe como los obtuvo y nadie como usarlos” adornan esta historia; pero sin lugar a dudas, uno de los 10 mejores chistes de todos los tiempos (no sólo de Los Simpson, sino de la comedia en general) es dicho por Homero cuando muestra su nuevo trabajo a la familia y una familia de zarigüeyas aparece en escena: “A la grande le puse Cuca.”

No sé que diga en inglés, no sé como le hayan puesto en castellano, pero todo lo que tuvo que pasar en la mente de los traductores para que usaran “Cuca”, habla de que entendían a la serie y a su público a la perfección.

Imagen: Fox

Podría seguir hablando de todo lo que habita en este capítulo y las razones por las que considero que es el mejor: pero sólo diré que muy pocas ocasiones algo ha sido escrito con tanto amor por el humor rampante, de ese que quiere hacer reir por reir para llenarte de vida. — Edgar Olivares

La casita del horror XIII: Envíen a los clones, una de las mejores-malas ideas de Homero

Los capítulos especiales de Halloween llamados La casita del horror están plagados de miles de referencias a otras películas y enumerarlos sería imposible, tanto que no terminaríamos este texto, pero siempre hay uno que se queda en nuestros corazones y en mi caso se trata de Envíen a los clones, perteneciente a La casita del horror XIII, en el que Homero tiene una de sus tantas buenas/malas decisiones que nos divierten tanto.

Comenzamos con un día normal, en el que Homero acostado sobre su hamaca quiere disfrutar de su día de descanso, pero como todo padre de familia, siempre tiene responsabilidades que cumplir, de las cuales trata de huir. Marge le muestra toda la lista de quehaceres y es en ese momento que su bello y placentero lugar se rompe y por arte del destino compra una hamaca mágica a un vendedor que iba pasando.

Imagen: Fox

Ocurre quizá lo menos inesperado: más y más Homeros aparecen cada vez que se dan vueltas en la hamaca. Una de las ideas que se le pudo ocurrir es clonarse para hacer todas sus tareas al mismo tiempo y por qué no, sería más sencillo para él, hasta que sus clones se vuelven malvados… o por así decirlo.

Esta es una referencia a la película Mis otros yo, en la que Michael Keaton interpreta a un padre de familia ajetreado y no tiene tiempo para estar con sus hijos, hasta que un amigo científico le ofrece clonarse para que el hombre pueda hacer varias cosas al mismo tiempo, pero en lugar de soluciones, se generan más problemas y tal cual le pasa al buen Homero. A pesar de que mostró que sería una buena idea crear más Homeros, sabemos cómo termina la situación.

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Es uno de los mejores episodios que pueden existir, ya que con la torpeza y suspicacia que tiene Homero, hacen que la idea de los clones sea divertida y hasta termina en otra referencia a Apocalypse Now, puesto que estos clones son tirados de un acantilado mientras son atraídos por una rosquilla gigante. Pero eso no es lo mejor, pues muestra cómo identificar a un clon y es aquel que no tiene ombligo… ¿Tú tienes ombligo o crees ser un clon? — Samantha Guerrero

Mamá Simpson: Uno de los momentos más importantes en la vida de Homero

Elegir el mejor capítulo de Los Simpson es prácticamente imposible, ya sea el mejor en general, o el mejor para uno o una como fan, pues entre tantos chistes clásicos, referencias y la inmensa cantidad de temporadas que hay, es muy complicado decidirse por uno en especial.

Pero lo que sí podemos hacer es elegir alguno que, aunque no tenga a Homero cantando la “Pájara Pinta”, sí que nos haya marcado por algún detalle en especial. En mi caso, he elegido el capítulo número ocho de la temporada siete llamado Mamá Simpson, porque son contadas la veces que la gran obra de Matt Groening nos ha hecho llorar, y este episodio vaya que lo logró.

Imagen: Fox

Por si no lo recuerdas, en este episodio la madre de Homero aparece en Springfield cuando todos creían que estaba muerta. Sin embargo, la alegría dura poco para el protagonista, ya que el FBI la persigue por un delito que cargaba con ella debido a su vida hippie de protesta, activismo y libertinaje, misma que la obligó a abandonar a su pequeño hijo sonso en primer lugar.

El episodio, como cualquiera de Los Simpson, comienza de manera hilarante, pero conforme avanza, nos vamos dando cuenta de que resulta ser de suma importancia para el canon de la serie pues presenta uno de los momentos más importantes en la vida del protagonista: el reencuentro con su madre, así como la pronta despedida que es tan desgarradora para Homero como para todos aquellos que hemos visto este episodio.

Por otro lado, resulta de suma importancia tener el contexto de este episodio para volver a quebrarse en llanto durante la temporada número 19 cuando Mona Simpson finalmente abandona el mundo falleciendo en la sala de la casa de su hijo y su familia.

Imagen: Fox

Y de manera muy personal, tengo el recuerdo de haber visto este capítulo en compañía de mi mamá cuando ella mencionaba que no le gustaba esta caricatura. No obstante, al término del episodio y de unas ricas quesadillas de cena, ambas soltamos las de cocodrilo y fue entonces que a mi madre comenzó a gustarle este programa casi tanto como a mi. Así que para mi resulta un episodio tan especial como para el mismo Homero, lo que podría decir que se convierte en mi favorito de toda la serie. — Loretta Chantiri

Lucha de clases en Springfield: un episodio que retrata la triste realidad de cualquier adulto

Es raro no haber crecido con Los Simpson. Claro, los veía de vez en cuando en los DVD ‘s que mi papá llevaba a la casa cuando era niño, pero nunca fue tradición verlos todas las tardes en punto de las 7 PM. Aún así le tengo mucho cariño a Lucha de clases en Springfield, ya sabes, el capítulo del vestido de Marge.

La historia va así: Marge encuentra un vestido Chanel en un mercado “de pulgas” y lo compra para darse un gusto de esos que las amas de casa no se pueden permitir tan a menudo. Una cosa lleva a otra y cuando vemos Marge ya ha sido invitada al club social de Springfield donde solo acuden los miembros más distinguidos de la ciudad como Krusty y el Sr. Burns.

Imagen: Fox

El capítulo trata sobre el precioso vestido de Marge, pero también sobre cómo lo que para ella era un pequeño gusto terminó por convertirse en una pesadilla. El club exigía un código de vestimenta que la familia Simpson simplemente no podía cumplir al pie de la letra. La razón: el dinero, como siempre. Marge empieza a meterle mano a su vestido para diversificar su armario, pero eso solo causa la burla de las señoras blancas del club. Chale.

En realidad se trata de un capítulo triste si lo piensas. Marge descubre la fascinación por los placeres superfluos que el dinero trae consigo, pero poco a poco se da cuenta de que no encaja en este mundo. ¿No encaja o no puede encajar? Un poco de esto, un poco de aquello. También se da cuenta de que sus ganas de pertenecer terminan por alejarla de su familia: “Ahora que su madre es mejor persona, podemos ver lo horribles que somos” remarca Homero con tristeza hacia el final del capítulo.

Lucha de clases en Springfield es un episodio redondo porque empieza con algo sencillo (el vestido) y termina con el mismo tema pero llevado al extremo: qué le pasaría a la familia Simpson si todos le dieran el gusto a Marge. Probablemente se desintegraría o una de esas cosas que les pasan a las familias ricas. Y eso es lo que me parece más deprimente. Marge sacrifica su entrada al club para seguir con su familia, negando sus propios deseos por más banales que fueran. “No quiero estar en un club que exige cambiar para ser miembro”, dice con resignación, pero en el fondo sabemos que la fascinación por ese mundo de lujos y mentiras no ha desaparecido.

Imagen: Fox

Tal vez Marge no estaba hecha para ser un ama de casa, y haber encontrado el vestido era una señal de que ese nunca fue su destino. Y eso sí es aterrador: pasar años de tu vida siguiendo un camino solo para que al final te des cuenta de que no era lo tuyo. Creo que es uno de los miedos más frecuentes de la vida adulta, y en el fondo es de lo que trata el capítulo. Si Marge es feliz, quizá solo ella lo sepa. — Bruno Salazar

La casita del horror V: El resplandor, un divertido e ingenioso homenaje al cine horror

Ya que Los Simpson se pintan de todas las formas y colores, hay un grupo de episodios que sin duda dibujan una sonrisa en mi rostro cada vez que llega la temporada de otoño, y si te guías por esa referencia seguro te darás cuenta de que hablo de los especiales conocidos como Las casitas del horror.

A diferencia del largo y habitual episodio de 30 minutos (25 en realidad si quitas de por medio los comerciales) nos encontramos con 3 mini episodios que rinden homenaje de una forma muy divertida e ingeniosa al cine de terror o la cultura de lo sobrenatural que abunda durante las fechas de octubre y noviembre.

Imagen: Fox

Todo lo anterior, sin dejar de lado los geniales “Gags del sofá” que acompañan a cada episodio; de hecho, es en los especiales de La casita del horror XXIV donde nació una de las secuencias más populares de la familia amarilla realizado por el cineasta y director Mexicano Guillermo del Toro haciendo hasta 57 referencias a personalidades, personajes de ciencia ficción, películas, series literarias, y otros especiales de terror de Los Simpson.

Si tuviera que elegir uno como el mejor de todos, sin duda el que se lleva las palmas debe ser la versión de El resplandor (The Shinning, 1980) interpretado por la familia amarilla. Eso sí, manteniendo el humor y la comedia que ha mantenido a flote la serie por 35 años. — Pako Trampas

Mamá Simpson: Para llegar a ser presencia, significa aceptar el riesgo de la ausencia

Para Aure

Mamá Simpson, o Mother Simpson (como se le tituló originalmente en Estados Unidos), es el episodio número 8 de la séptima temporada de Los Simpson. Es mi capítulo favorito por una sencilla razón: su historia me conmueve y su final casi siempre me hace llorar.

Dirigido por David Silverman y escrito por Richard Appel, Mamá Simpson es una pieza que destaca del resto. Su historia, si bien es desarrollada mayormente en tiempo presente, despliega el peso de su narrativa en el pasado de Homero Simpson, introduciéndonos así a uno de los personajes más importantes para este amarillo y estúpido ser: a Mona, su madre.

A primera vista, parece que el relato inicia con el mismo desenfadado ritmo que a caracteriza a muchos de los episodios anteriores. Gags como el aparente fallecimiento de Homero o las patadas a la tumba de Walt Whitman no tienen pierde, sin embargo, en el fondo este prólogo se presenta en realidad como un memento mori: recuerda que vas a morir, así que disfruta de este momento aunque no lo comprendas por completo y abraza a tu madre.

Imagen: Fox

La historia prosigue con Homero presentado a Mona ante su familia con la misma felicidad de quien recupera a un ser querido de los brazos de la muerte; no obstante, hay una herida que no deja de lastimar: ¿por qué se fue Mona? ¿qué le llevó a abandonar al niño que fue su hijo?

La respuesta no deja de ser interesante: Mona, cansada de la cotidianeidad pequeño-burguesa que vivía a lado de su esposo, abandonó su hogar guiada por los ideales de la contracultura de los años 60, llegando a cometer “crímenes” en contra de seres tan malvados como el Sr. Burns (de acuerdo con Bill Oakley, el productor de la serie en la séptima temporada, se buscó el delito menos violento que Mona pudiera cometer, en este caso: acabar con las bacterias de Burns).

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El episodio prosigue con la madre de Homero conociendo a su nueva familia, estableciendo en el proceso una conexión muy especial con Lisa o reviviendo viejas rencillas con Abraham Simpson. Mientras tanto,  chistes como Marge teniendo una crisis de ansiedad al saber que conocerá a su suegra, Maggie Simpson protestando porque se “prohíba el biberón” o Burns enviando cartas al reino de prusiano se suceden destensificando la presencia de Mona y haciéndonos reír… hasta la llegada de la conclusión.

Y es que hacia el final del episodio Homero es advertido por un secreto aliado de Mona que las autoridades que representan a la justicia la han identificado y van tras ella. Homero, como un hijo que ama sin reparo alguno a su madre, se convierte en cómplice de su crimen ayudándole a escapar.

Los últimos minutos del capítulo son bastante emotivos: Homero se tiene que despedir de Mona de manera apresurada, sin saber cuándo podrá volverla a ver. Segundos antes de subir a la combi que la perderá en el horizonte, Mona se golpea la cabeza, quejándose de la misma manera en la que lo haría Homero: la herencia de gestos que es inevitable en la familia. Después de ver partir a su madre, Homero decide permanecer sobre la carretera sentado durante horas sobre el capó de su coche. Reflexionando sobre lo sucedido, nuestro personaje es sorprendido por la noche, la cual despliega una melancólica sonrisa con sus dientes que son estrellas.

Imagen: Fox

Las motivaciones de Mona convirtiéndose en una hippie, aunque nobles a su modo de ver, no dejan de ser egoístas, pues su partida terminará por afectar emocionalmente a Homero. Esta cuestionable acción no es resultado de que Mona no quiera a su hijo: al contrario, ella lo ama con todo su ser, eso es evidente. Pero hay ocasiones (y esto es una realidad) en que aun amando somos capaces de lastimar.

“Por supuesto que te haré daño. Por supuesto que me harás daño. […] Pero esta es la condición misma de la existencia. Para llegar a ser primavera, significa aceptar el riesgo de invierno. Para llegar a ser presencia, significa aceptar el riesgo de la ausencia”, dijo Antoine de Saint-Exupéry en El Principito y cuánta razón tenía.

Amar a otro es bajar la guardia, mostrarse vulnerable: es el riesgo que hay que aceptar si queremos querer y sentir la calidez de una persona que nos quiera. Una madre, un hermano, un amigo o una esposa: el amor, independientemente de cuál sea nuestro vínculo, es así en nuestras relaciones más profundas. — Jesús Zamora

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