Unos fósiles descubiertos hace 30 años y que originalmente se pensaba pertenecían a una ballena, han sido reanalizados para confirmar que en realidad se trata de un diminuto Tyrannosaurus rex que vagaba por el norte de Alaska hace más de 66 millones de años.

Las huesos se encontraron cerca del pueblo de Fairbanks, Alaska, y según el estudio, pertenecieron a una especie de Tiranosaurio “pigmeo” (como Gon, el protagonista de los mangas de Masashi Tanaka) que media 2 metros de altura y 7 metros de largo. Un lagarto impresionante para los estándares actuales, pero minúsculo para los tamaños que alcanzaban este tipo de animales en esa época, pues recordemos que el tamaño promedio de un T. rex era de 4 metros de altura.

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Comparación del Nanuqsaurus Hoglundi T.ex enano (A) con otros saurios de su misma especia.

Este dinosaurio ha recibido el nombre de Nanuqsaurus Hoglundi, pero los científicos responsables de su descubrimiento lo llaman con cariño el “lagarto oso polar”. Los investigadores creen que su pequeño tamaño pudo ayudarle mientras estuvo vivo, debido a que “creció” en las complicadas condiciones  del ártico, donde los recursos son escasos y no habrían sido suficientes para satisfacer el hambre de un Tiranosaurio de tamaño normal.

Ronald Tykoski,  co-descubridor del Nanuqsaurus hoglundi, admitió que originalmente no pensó que hubieran encontrado un Tiranosaurio adulto, pues creía que se trataba de un espécimen joven, pero con el paso de los estudios realizados a los huesos comprobaron que era un dinosaurio completamente desarrollado.

“Este es, absolutamente, el primer Tiranosaurio pigmeo encontrado hasta la fecha”, declaró Tykoski.

Actualmente varios equipo de palentológos se encuentran en el ártico buscando nuevas especies de dinosaurios aún desconocidos.

vía Yahoo News

fuente PLOS ONE

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