Encuentran restos de pepinos de Mar en ofrenda del Templo Mayor

Esta es la primera vez que se registra a esta especie en alguna ofrenda en una excavación arqueológica todo el mundo.
El monolito de la Tlaltecuhtli, cuando se encontró en Ciudad de México. (Foto: LEONARDO LÓPEZ LUJÁN)

Investigadores del Proyecto Templo Mayor (INAH) y el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (UNAM) anunciaron el hallazgo de pepinos de mar en una ofrenda colocada en el monolito de la diosa Tlaltecuhtli en el Templo Mayor de Tenochtitlán, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

El descubrimiento ocurrió luego de que se tomaran muestras de polvo para estudiarlas, las cuales tenían espículas, que son partículas microscópicas que dan forma al pepino, convirtiéndose en la primera vez que aparecen restos de esta especie en una excavación arqueológica en el mundo.

Los pepinos de mar (holoturoideos) son animales que viven en el fondo del mar por todo el mundo desde hace unos 400 millones de años y se conocen alrededor de mil 400 especies. Hoy son un tesoro en la cocinas de todo el mundo por el que se puede pagar hasta mil 500 euros por un kilo. Esto ha provocado su sobreexplotación (hay regiones de México en donde esta extinta) y que grupos criminales que antes se dedicaban a la droga ahora sean traficantes de esta especie.

Obtener este manjar no es fácil, se necesita tener el equipo de buceo necesario y aun con él es común que los pescadores sufran síndrome de descompresión —o embolia gaseosa— y otras lesiones relacionadas con la recolección de pepinos de mar.

Los científicos encontraron restos de al menos 4 especies de pepino de mar y hasta el momento se desconoce el valor que daban a dichas ofrendas debido a que “las fuentes históricas del siglo XVI no mencionan a esta especie y tampoco fueron representados en el arte mexica”, destacó Francisco Solís, quien dirige la investigación.