Tiene 22 millones de dígitos.

Curtis Cooper, un informático de la Universidad del Centro de Missouri, descubrió que una de las muchas computadoras que tenía operando en la búsqueda de un nuevo número primo no había mandado ningún registro recientemente. Cuando fue a revisarla se sorprendió al descubrir que, desde septiembre del año pasado, la máquina había encontrado uno de estos elusivos dígitos.

Los números primos son muy particulares, debido a que  sólo pueden dividirse por sí mismos o por 1, pero los primos que buscaba Cooper son aun más raros. Forman parte de los llamados “Primos de Mersenne“, bautizados en honor a un monje francés del siglo XVII que los estudió con ahínco. Los Primos de Mersenne son extremadamente raros, de hecho solo de conocen 49, y tienen la particularidad de que sólo surgen de la ecuación: N=2n-1.

El número descubierto por Cooper le permite acceder a un premio de 3,000 dólares, el cual se entrega por parte de GIMPS (Great Internet Mersenne Prime Search), un gran proyecto colaborativo dedicado a encontrar números primos de Mersenne para usarlos en tareas de criptografía.

El nuevo Primo de Mersenne tiene más de 22 millones de dígitos, es cinco millones de veces más extenso que el segundo más grande y se escribe así: 2^74.207.281-1. Esto quiere decir: 2 multiplicado por sí mismo 74.207.281 millones de veces, menos 1.

El Doctor Cooper ya ha encontrado otros Primos de Mersenne con anterioridad, de hecho el anterior también fue descubierto por él. En sus primeras declaraciones, Cooper indicó que su próximo objetivo es ganar el premio 150,000 dólares por encontrar el primer número primo de 100 millones de dígitos.

fuente The Guardian

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