La combinación de electricidad y terapia física ha hecho que dos personas con lesión completa de la médula espinal puedan caminar nuevamente.

Kelly Thomas, de 23 años, sufrió una lesión de la médula espinal que la dejó paralizada en 2014. Ahora, con la ayuda de una terapia experimental, puede caminar sola. (Foto: Kelly Thomas)

Kelly Thomas, de 23 años, sufrió una lesión de la médula espinal que la dejó paralizada en 2014. Ahora, con la ayuda de una terapia experimental, puede caminar sola. (Foto: Kelly Thomas)

A los 19 años la jinete de rodeo Kelly Thomas tuvo un accidente de auto que la dejó paralizada de cintura para abajo. Era 2014 y el diagnostico de los doctores fue que nunca volvería a caminar. Cuatro años después, Thomas ha dado nuevos pasos por cuenta propia gracias a una innovadora técnica médica desarrollada por el Centro de Investigación de Lesiones de la Médula Espinal de Kentucky de la Universidad de Louisville.

El tratamiento consiste en insertar quirúrgicamente un electrodo directamente en la médula espinal el cual le proporciona las estimulaciones eléctricas necesaria para ponerse de pie y caminar de nuevo, en combinación con largas jornadas de terapia física.

Thomas no fue la única paciente en tomar esta terapia y lograr ponerse de nuevo en pie. El equipo de investigadores dio a conocer que otro paciente parapléjico que sufría una lesión aún más grave por un accidente en bicicleta llamado Jeff Marquis, también fue capaz de levantarse y caminar de forma independiente.

Pero no se trata sólo de caminar. En una entrevista con la cadena CNN, Thomas explicó que con el dispositivo de estimulación eléctrica recuperó sus funciones sexuales y un poco de control de su vejiga.

¿Cómo es posible que un impulso eléctrico pueda hacerlos caminar de nuevo? Los científicos trabajan bajos los parámetros de la espina dorsal, que básicamente es un conducto de información entre el cerebro y el resto del cuerpo. El cerebro proporciona el impulso de caminar y el cuerpo se encarga de la parte mecánica. Las lesiones espinales interrumpen esta comunicación, pero la estimulación eléctrica ayuda a la médula espinal a organizar y coordinar este proceso.

“Dos pacientes, uno con daño en la región cervical media y otro con daño en la región torácica alta, lograron caminar sobre el suelo (no en una cinta rodante) después de 278 sesiones de estimulación epidural y entrenamiento de la marcha durante un período de 85 semanas y 81 sesiones en un período de 15 semanas, respectivamente, y las cuatro lograron estabilidad de tronco y estatura independiente” puede leerse en el estudio publicado en New England Journal of Medicine en el que también se informa que “Un paciente tuvo una fractura de cadera durante el entrenamiento”.

Este tratamiento no es nuevo. Ha sido aplicado durante años en al menos 14 pacientes, y aunque no han logrado caminar como Thomas y Marquis si han recuperado de forma parcial el movimiento de las partes de su cuerpo del que no tenían control. Los cuatro pacientes que están actualmente en este estudio fueron seleccionados por tener lesiones similares a otros cuatro pacientes anteriores, cuyos resultados se describieron en un estudio de 2014.

“La historia de la investigación de lesiones de la médula espinal es que tenemos 50 años o más de ensayos esencialmente fallidos, sin hallazgos positivos. Esta es una especie de nueva era” explica el neurocirujano residente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota, Según David Darrow.

Esto representa una enorme esperanza para las millones de personas parapléjicas que hay en el mundo. Los cientificos esperan que a medida que estas técnicas comiencen a probarse en más lugares y en más pacientes, la demanda impulse la tecnología para que se mejore y se adapte a la intervención. Los investigadores admiten fácilmente que no son ingenieros y esperan ver desarrollado un estimulador con esta aplicación en mente, en lugar de encontrar nuevos propósitos para un dispositivo comercial.

fuente New England Journal of Medicine

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