Recientemente la Universidad de Gotemburgo (Suecia), anunció que el pasado mes de septiembre una mujer sueca de 35 años se convirtió en la primera en dar a luz tras recibir un trasplante de útero.

Esto significa un gran avance científico para  ayudar a mujeres que han padecido cáncer de útero o han nacido sin uno a causa de trastornos genéticos. La relevancia de este hecho es todavía mayor tomando en cuenta que ya se han documentado casos en donde se intentó realizar este trasplante y no se han obtenido los resultados deseados.

El equipo médico de la Universidad de Gotemburgo explicó que la donadora fue una mujer de 61 años de edad amiga de la familia, que había pasado por la menopausia siete años antes. Después de un año de tratamiento con inmunosupresores, para evitar que el útero fuera rechazado por la paciente los médicos decidieron que estaban dadas las condiciones para implantar uno de los 11 embriones creados mediante fertilización in vitro.

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A pesar del éxito del procedimiento, los científicos todavía deben realizar más pruebas para perfeccionar la técnica de transplante de útero

El embarazo se desarrolló sin grandes contratiempos y el bebé nació sano, con apenas 32 semanas de gestación y un peso de 1.8 kilos, de acuerdo con los parámetros normales. La mujer tuvo que ser sometida a cesárea antes de lo planeado porque se le detectó preeclampsia (forma más grave de hipertensión durante el embarazo) y el bebé estaba sometido a estrés.

Mats Brannstrom, líder del equipo de la Universidad de Gotemburgo, describió el nacimiento como un momento especialmente feliz.

“Nuestro éxito está basado en más de diez años de investigación intensiva con animales y entrenamiento quirúrgico con nuestro equipo, y abre la posibilidad de tratar a muchas más mujeres jóvenes en todo el mundo con infertilidad uterina”.

La nueva madre forma parte de un proyecto con otras ocho mujeres que intentan quedar embarazadas este año después de que los embriones fecundados in vitro les fueron reintroducidos a sus úteros trasplantados. Brannstrom y su equipo siguen muy de cerca la evolución de las pacientes, los resultados de los intentos de embarazo en estos casos darán una mejor idea de si realmente esta técnica puede usarse en forma más generalizada.

* Foto de portada: Nana B Agyei

fuente The Telegraph

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