La radiación ultravioleta ataca directamente el ADN de las células de tu piel.

Parece que Kamisama se ha olvidado de nosotros. El calor está insoportable, el país es un horno prendido las 24 horas del día a temperaturas extremas. Y sí, nos sentimos fatigados, estamos sudorosos y quisiéramos salir corriendo a un lugar con aire acondicionado o irnos a la playa, pero tal vez esta última opción no sea la mejor de todas. ¿Por qué? La radiación ultravioleta.

La famosa radiación UV es un tipo de radiación electromagnética cuya longitud de onda está comprendida entre los 400 nm (4×10−7 m) y los 15 nm (1,5×10−8 m). Su descubrimiento se lo debemos al físico Alemán Johann Wilhelm Ritter y su nombre se debe a que su rango empieza desde longitudes de onda más corta de las que nosotros identificamos como el color violeta, pero este tipo de luz -o longitud de onda- es invisible al ojo humano porque se encuentra por encima del espectro visible.

Suena enredado, pero basta con que digamos que se trata de radiación que forma parte de los rayos solares y que produce varios efectos en la salud de las personas por ser ionizante y no-ionizante.

Según su longitud de onda, se distinguen varios subtipos de rayos ultravioleta, los que nos interesan a nosotros son los UVA y UVB.

¿Por qué son tan peligrosos para la piel?

Aunque se trata únicamente de una parte muy pequeña de los rayos solares, las emisiones UVA y UVB son la causa principal de los efectos dañinos en la piel. Según la American Cancer Society:

“Los rayos UV dañan el ADN de las células de la piel. Los cánceres de piel comienzan cuando este daño afecta el ADN de los genes que controlan el crecimiento de las células de la piel”.

La misma asociación distingue tres tipos principales de rayos ultravioleta:

  • Los rayos UVA. Envejecen las células de la piel y pueden dañar el ADN de estas mismas células. Por lo general, este tipo de rayos están asociados al daño a largo plazo. Es decir, son los culpables de las arrugas, aunque también se considera que desempeñan un papel en algunos tipos de cáncer. Para que te des una idea, las camas bronceadoras emiten grandes cantidades de rayos UVA.
  • Los rayos UVB. Contienen un poco más de energía que los primeros y pueden dañar directamente al ADN de las células de la piel. Estos rayos son los que causan las quemaduras de sol. Y se cree que son los que causan la mayoría de los cánceres de piel.
  • Los Rayos UVC. Estos son los inocentes de la película. Tienen más energía que los dos tipos anteriores pero afortunadamente no entran en nuestra atmósfera.

¿Qué son los rayos UV y por qué son tan peligrosos?

La potencia de los rayos UV que llega al suelo depende de varios factores. La hora del día, la temporada del año, la distancia desde el Ecuador, la Altitud, La formación nubosa y el reflejo de las superficies.

En el caso de la ola de calor que está azotando al país, se trata de un fenómeno conocido como sistema ciclónico y, en pocas palabras deshace la nubosidad y origina cielos despejados, lo que provoca que los rayos UV penetren con más potencia.

¿Cómo podemos saber cuando la radiación solar es peligrosa para nosotros?

Existe una cosa llamada el Índice UV y es un indicador de la intensidad de radiación ultravioleta que emana el Sol sobre la superficie de la Tierra. Este índice también señala la capacidad de la radiación UV para producir lesiones en la piel.

La Organización Mundial de la Salud junto con la Organización Meteorológica Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación no Ionizante publican un sistema estándar de medición del índice UV para que, aunque la radiación golpee de manera distinta a las diversas regiones del mundo, exista un código a manera de prevención.

¿Qué son los rayos UV y por qué son tan peligrosos?

¿Cómo protegerte de la radiación solar?

Primero, lo primero, si el Índice UV señala naranja o más alto, lo mejor es no salir de tu casa o exponerte lo menos posible al exterior. Dicho esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja las siguientes medidas sencillas para protegerte de la radiación solar.

  • Evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Los rayos UV solares son más fuertes entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Tenga especial cuidado con la exposición al sol durante esas horas.
  • Tenga en cuenta el índice UV. Este importante dato le ayuda a planificar sus actividades al aire libre para evitar una exposición excesiva a los rayos del sol. Es necesaria protección solar siempre que el índice UV prevea niveles de exposición de moderados a altos, por ejemplo un índice UV de 3 o superior.
  • Aproveche las sombras. Póngase a la sombra cuando los rayos UV sean más intensos, pero no olvide que los árboles, las sombrillas o los toldos no protegen totalmente contra la radiación solar.
  • Use ropas que le protejan. Un sombrero de ala ancha protege debidamente los ojos, las orejas, la cara y la parte posterior del cuello. Las gafas de sol con un índice de protección del 99%-100% frente a los rayos UVA y UVB reducen considerablemente los daños oculares debidos a la radiación solar. Las prendas de vestir holgadas y de tejido tupido que cubran la mayor superficie corporal posible también protegen contra el sol.
  • Utilice cremas con filtro solar. Aplíquese una crema protectora de amplio espectro, con factor de protección igual o superior a 30. Extiéndala generosamente sobre la piel expuesta y repita la aplicación cada dos horas, o después de trabajar, nadar, jugar o hacer ejercicio al aire libre.
  • Evite las lámparas y las camas bronceadoras. Las lámparas y las camas bronceadoras aumentan el riesgo de cáncer de la piel y pueden dañar los ojos si no se usa protección. Debe evitarse completamente su uso.
  • Proteja a los niños. Los niños suelen ser más vulnerables a los riesgos ambientales que los adultos. Cuando estén al aire libre, hay que protegerlos de la exposición a los rayos UV como ya se ha explicado. Los bebés deben permanecer siempre a la sombra.

No lo olvides, tanto los rayos UVA como los UVB pueden dañar la piel y causan cáncer de piel. Los rayos UVB son causantes más potentes de al menos ciertos cánceres de piel, pero hasta donde se sabe, ningún rayo UV es seguro.

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