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¿Qué hacía el tercer astronauta del Apolo 11 mientras Armstrong y Aldrin pisaban la Luna?

Michael Collins, a veces recordado como "la persona más solitaria del universo", contó qué hizo cuando Armstrong y Aldrin exploraban la Luna
El piloto Michael Collins en el módulo de comando Apolo 11. (Foto: Smith Collection/Getty Images)

Hace 50 años Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins fueron expulsados hacia el espacio en un poderoso cohete Saturno V de la misión Apolo 11, mientras eran observados por miles de personas alrededor de todo el mundo. Cuatro días después de haber hecho un viaje de 380 mil kilómetros, el 20 de julio de 1969 Armstrong y Aldrin hicieron lo que jamás nadie había hecho: tener una placentera caminata sobre la Luna.

Sin embargo, a 96 kilómetros en la órbita de la Luna, Michael Collins permanecía a solas dentro del Módulo de comando, intentando mantener la comunicación con el Control de la Misión en Houston, con la que por lapsos de 40 minutos perdía la conexión. Estaba completamente aislado y eso le valió ser descrito como “la persona más solitaria del universo”.

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Según el propio Collins, la pregunta sobre si alguna vez se sintió solo mientras orbitaba el satélite natural, se convirtió en uno de los cuestionamientos más repetitivos. Pero no era así, por muy extraño que parezca.

“Lejos de sentirme solo o abandonado, me sentía parte de lo que estaba ocurriendo en la superficie lunar”, explicó hace ya 10 años. Sé que sería un mentiroso o un tonto si dijera que tenía el mejor de los tres asientos del Apolo 11, pero puedo decir con verdad y ecuanimidad que estoy perfectamente satisfecho con el que tuve.

Pero ¿qué rayos podría haber hecho Collins para matar el tiempo mientras Armstrong y Aldrin exploraban la Luna? Beber café.

“Fue perfectamente agradable, tomé un café caliente, tuve música si la quería”, contó el veterano en una entrevista con Bob Caban, el director del Centro Espacial Kennedy de la Nasa. “No estaba ni un poco solitario… fueron cuarenta y tantos minutos de paz y tranquilidad”.

Después de 21 horas y 36 minutos de haber permanecido solo en la oscuridad del espacio, Armstrong y Aldrin  se adhirieron de nuevo al Módulo de comando con Collins, quien al parecer, fue a relajarse a la Luna.