Los satélites de Elon Musk podrían arruinar el cielo

La Sociedad Astronómica Estadounidense advierte que tantos satélites en el espacio podrían entorpecer las investigaciones espaciales.
(Marco Langbroek)

Hace algunas semanas SpaceX, la compañía fundada por Elon Musk, los primeros 60 satélites Starlink a la órbita terrestre baja como parte de un proyecto que espera colocar 11,000 con la finalidad de proporcionar acceso a internet de alta velocidad a todos los rincones del planeta, sin embargo la Sociedad Astronómica Estadounidense, advirtió que estos dispositivos podrían arruinar el cielo.

De acuerdo con la SAE, el proyecto de constelación de internet Starlink estaría afectando las observaciones astronómicas al tratarse de tantos satélites artificiales brillantes. Ya que, según Jeffrey Hall, presidente del Comité de la SAE sobre Contaminación Luminosa, Interferencia de Radio y Escombros Espaciales:

“El cielo nocturno natural es un recurso no sólo para los astrónomos, sino para todos los que miran hacia arriba para comprender y disfrutar del esplendor del universo, y su degradación tiene muchos efectos negativos más allá de los astronómicos”.

Por su parte, Cees Bassa, astrónomo del Instituto Holandés de Radioastronomía, argumentó que cerca de 84 satélites, de los casi 1,600 satélites se estrían lanzando en la primera fase del proyecto, estarán visibles en todo momento a una altitud de 52 grados, y al rededor de 15 de los mismos, serán visibles al anochecer durante el verano.

No es sólo un problema de SpaceX

El asunto, en realidad, es la privatización de la órbita celeste, ya que Amazon también ha decidido llevar miles de satélites al espacio en los próximos años, hecho que podría elevar drásticamente la cantidad de satélites que orbitan la Tierra.

Actualmente existen 5,000 satélites artificiales alrededor del globo, lo cual representa una preocupación constante para los científicos. Tal como lo expresa Megan Donahue, presidenta de la SAE:

“Al igual que muchos astrónomos, estoy muy preocupada por el futuro de estos nuevos y brillantes satélites. [Pues su proliferación] representa efectos adversos sustanciales sobre la astronomía basada en la tierra y el espacio”.

Y es que de acuerdo con la Sociedad Astronómica Estadounidense al existir tantos satélites artificiales se sufriría una afectación “significativa” sobre las observaciones ópticas y “del infrarrojo cercano por medio de la detección directa de satélites en luz reflejada y emitida”.

Pero eso no es todo, los satélites de compañías como SpaceX y Amazon provocarían contaminación de observaciones radioastronómicas a través de la radiación electromagnética de las bandas de comunicación vía satélite y también podrían colisionar con observatorios espaciales.

La Real Sociedad Astronómica de Londres dijo que sentía una inquietud similar ante este fenómeno y Elon Musk, está consciente, en una mínima parte, de este problema, pues llamó a ajustar la orientación de los satélites para minimizar el reflejo solar durante experimentos astronómicos.