La Luna tiene agua potable, confirma la NASA

Hay aproximadamente 600 millones de toneladas de agua que se puede beber en la Luna.
(Foto: Getty Images)

Luego de dos años de investigaciones, la NASA confirmó el día de hoy que la Luna tiene agua y es muy probable que sea potable. Aproximadamente 40 mil kilómetros cuadrados de la superficie lunar contienen hielo de H2O y pequeños depósitos acumulados entre la tierra o atrapados en cristales producidos por pequeños impactos de asteroides.

Los estudios muestran que tan sólo en el polo norte lunar existen 600 millones de toneladas de este recurso en forma de hielo. Aparentemente el polo sur también alberga una gran cantidad de líquido, aunque las observaciones no son concluyentes. Las pruebas con luz infrarroja reflejada no permiten saber si es agua (H2O) o grupos de hidroxilo (OH).

“Usando SOFIA y la cámara infrarroja de objeto débil para el instrumento del telescopio SOFIA (FORCAST), realizamos observaciones de la superficie lunar a 6 µm el 31 de agosto de 2018 en una búsqueda de agua molecular. FORCAST es muy adecuado para buscar agua lunar de 6 µm debido a su cobertura de longitud de onda de 5 a 8 µm, resolución espectral de R  = 200 y alta relación señal-ruido. La rendija de entrada de FORCAST que define la porción de la Luna observada es de 2.4 × 191 segundos de arco muestreados con 248 píxeles”, explica la NASA en un paper publicado hoy en la revista Nature.

El experimento al que hacen referencia es el vuelo del Boeing 747 ocurrido el 31 de agosto de 2018. El avión voló a 13 mil metros de altura y abrió su compuerta para que el telescopio SOFIA pudiera hacer una observación más clara de la Luna, sin que la atmósfera de la Tierra se interpusiera. El telescopio captó la luz infrarroja en una longitud de onda que solo puede emitir el agua. Es importante destacar que no hay en la luna otro material que pudiera dar esa misma señal de onda infrarroja.

Boeing 747 de la NASA (NASA)

El telescopio SOFIA observó detenidamente el cráter Clavius, un boquete de más de 200 kilómetros de diámetro cerca del polo sur del satélite. Las conclusiones dictan que el agua almacenada en el cráter no se encuentra en grandes cantidades de hielo sino en pequeños depósitos acumulados entre la tierra o atrapados en cristales producidos por pequeños impactos de asteroides.

Foto del cráter Ryder tomada por la sonda de la NASA LRO.

La sonda Chandrayaan-1 ya había detectado agua en los polos lunares en las zonas no iluminadas del sol. El estudio de que publica hoy la NASA es concluyente con respecto a esas zonas, llamadas trampas frías. Debido a que estas trampas frías se encuentran a temperaturas de hasta 243 grados bajo cero, los depósitos el agua helada se mantienen como rocas durante miles de años.

“No sabemos cuánto grosor tiene el hielo en estos depósitos, pero si hacemos una estimación razonable vemos que solo las micro-trampas albergarían unos 1.000 millones de litros de agua”, explicó el doctor Paul Hayne, investigador de la Universidad de Colorado.

La buena noticia es que los científicos creen que esa agua es completamente potable para los humanos.

La mala noticia es que sacarla no será fácil. De acuerdo a una entrevista que Jorge Pla-García, investigador del Centro de Astrobiología de Madrid concedió a El País, para extraer un litro de agua los astronautas tendrán que escarbar 5 toneladas de suelo, lo cual representa un costo increíble en maquinaría que llevar a nuestro satélite natural.

“Serían necesarias nuevas tecnologías para extraer esta agua. Podemos pensar en tractores robóticos que aren la superficie y extraigan el agua de los pequeños depósitos. Esto es algo muy distinto que tener que extraer el hielo de grandes cráteres en sombra perpetua y a kilómetros de profundidad”, señaló Hayne.

La próxima misión a la Luna ocurrirá en 2024, cuando la NASA mande a la primera exploradora espacial a nuestro satélite natural.