El planeta se encuentra orbitando una estrella enana roja a 39 años luz de la Tierra. 

Con la ayuda de los telescopios chilenos, un grupo de científicos estadounidenses ha detectado la presencia de un nuevo planeta rocoso orbitando una estrella enana roja, que se ubica a unos 39 años luz de nuestro Sistema Solar. El planeta tiene un diámetro bastante similar al de la Tierra, lo que lo hace el exoplaneta cercano más grande que se haya conocido hasta ahora.

En el estudio que fue publicado en Nature esta semana, se describe al planeta llamado “GJ1132b”, como un descubrimiento bastante importante para la astronomía, pues debido a su cercanía será posible que con la ayuda de telescopios, se averigüe mucho más acerca de estos exoplanetas. Hasta ahora esto resultaba muy complicado, porque los otros planetas con un tamaño similar al de la Tierra que se han encontrado, orbitan estrellas igual o más grandes que nuestro Sol, por lo que debido a su brillo opacaban la vista de otros cuerpos cercanos, así que este planeta puede apreciarse mucho mejor.

Otros puntos que se descubrieron acerca de este planeta es que, es demasiado caliente para ser habitable, pues recibe más radiación de la estrella que orbita, en comparación con la que recibe la Tierra del Sol. Sin embargo, a su modo, tiene una temperatura lo suficientemente templada como para mantener su propia atmósfera, lo cual será también analizado.

Tomando en cuenta el radio del planeta que es solamente 16% mayor que el de la Tierra y la densidad que es similar a ella, los científicos creen que este planeta se compone principalmente de rocas y hierro. Con ayuda de los datos y las imágenes que se obtuvieron, el grupo procedente del Instituto Tecnológico de Massachusetts logró calcular que el planeta pasa cada 1.6 días frente a la estrella “Gliese 1132”, es gracias a la ubicación de su movimiento en un plano casi paralelo al punto de vista de los telescopios que será mucho más fácil determinar las características de su atmósfera y otros factores, como posibles señales de vida.

A través del siguiente timelapse pueden ver el momento en el que uno de los telescopios del Observatorio Interamericano del Cerro Tololo (CTIO) detectó la presencia del CJ1132b.

vía The Verge

fuente Nature

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