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Encuentran oxígeno respirable en otra galaxia

Esta es la primera vez que se logra detectar de oxígeno molecular en otra galaxia.
(Foto: Piort Majewski)

Un equipo de científicos del Observatorio Astronómico de Shanghai dirigido por Junzhi Wang anunció el descubrimiento, por primera vez en la historia, de oxígeno molecular en una galaxia llamada Markarian 231, ubicada a 581 millones de años luz de la Vía Láctea.

Esta es una gran noticia, dado que el oxígeno molecular es un componente clave para el aire que respiramos los humanos y la mayor parte de los seres vivos que hay en nuestro planeta.

El oxígeno es el tercer elemento más abundante en el universo, después del hidrógeno y el helio, y es uno de los ingredientes clave para la vida aquí en la Tierra. El oxígeno molecular es la forma libre más común del elemento y consta de dos átomos de oxígeno con la designación O2. Es la versión del gas que los humanos, entre muchos otros organismos, necesitamos respirar para vivir. Sin embargo, pese a que se sabe que es abundante esta es la primera vez que los científicos logran detectarlo.

De acuerdo al estudio publicado en The Astrophysical Journal, las observaciones se lograron desde el telescopio IRAM de 30 metros en España y el interferómetro NOEMA en Francia, algo muy complicado dado que la atmósfera de la Tierra absorbe muchas de las longitudes de onda necesarias para detectar oxígeno.

Como resultado, las dos únicas detecciones de oxígeno molecular dentro de la Vía Láctea fueron detectadas por telescopios espaciales que no tenían que lidiar con una atmósfera obstructiva. En los últimos 20 años, los satélites han detectado con éxito oxígeno molecular en la nube de Rho Ophiuchi y la Nebulosa de Orión, que están respectivamente a 350 y 1.344 años luz de la Tierra

Aunque Markarian 231 contiene la misma forma de oxígeno que los humanos respiran no se puede inhalar este depósito extragaláctico como una especie de whippet a base de cuásar. Esto se debe a que el oxígeno no se mezcla con las abundancias adecuadas de nitrógeno, dióxido de carbono, metano y todas las demás moléculas que hacen que el aire de la Tierra sea respirable para los humanos y otros organismos.