Los cirujanos en entrenamiento de la Universidad de Florida ahora dispondrán de cerebros impresos en 3D para poner a prueba sus habilidades. Estos modelos tienen muchas ventajas sobre los cadáveres que se suelen usar, pues se pueden reproducir infinitamente, son durables y copian las condiciones exactas que se requieren para el estudio.

¿Cuál es la diferencia entre la vida real y los videojuegos? No es, como alguna vez se dijo, que los videojuegos están en tercera dimensión (?); sino que en la vida real sólo tenemos una “vida” para gastar. De no ser así, la gente se curaría de la diabetes con honguitos verdes, todos haríamos parkour y los cirujanos podrían practicar con personas vivas una y otra vez…

Para evitar que los cirujanos salgan de la escuela sin ninguna práctica, la Universidad de Florida implementó un sistema que combina la impresión en 3D y ambientes virtuales. Funciona de la siguiente manera: primero escanean el cerebro y el cráneo de un paciente con una condición específica que les interesa que sus residentes conozcan a fondo; imprimen el cerebro y crean un ambiente virtual que trabaja como una guía para los estudiantes.

Según el Dr. Frank Bova, jefe del laboratorio de radiocirugía y biología de la Universidad, el objetivo de este sistema es ayudar a que los estudiantes egresen con una coordinación bien trabajada entre cerebro y manos.

“[El sistema] aporta gran fidelidad respecto a los procedimientos. Realmente se tiene la sensación en los dedos”

Para un cirujano es fundamental tener esa sensación, la cual sólo se logra con la práctica. Ahora sí que podrán aplicar aquello de “echando a perder se aprende”. Aunque ahora que lo pienso, si tuviéramos vidas infinitas, como en los videojuegos, ¿para qué querríamos cirujanos?

vía Live Science

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