Los artistas en general firman sus obras, en especial de las que están más orgullosos. Sin embargo, cuando en lugar de usar un pincel lo que el artista usa es un bisturí y en vez de lienzo, se utiliza el cuerpo humano de un paciente, las cosas se complican.

Un cirujano británico acaba de darse cuenta de que sus impulsos artísticos no son entendidos de la misma forma por todos, ya que se descubrió que el médico colocó sus iniciales en el hígado de un paciente.

El doctor, cuyo nombre no ha sido dado a conocer, tuvo un arranque egocéntrico después de realizar una cirugía a un paciente en el Hospital Queen Elizabeth de Birmingham. El galeno del mal, más perverso que el Dr. Wagner  y más ególatra que Gordolfo Gelatino, utilizó una herramienta anticoagulante para dorar la suave superficie del hígado de su victima y realizar el tatuaje interno.

El arranque narcisista fue descubierto por otro médico, quien encontró las iniciales grabadas en el órgano del paciente durante una cirugía diferente. Ahora se teme que cientos de pacientes están marcados con el nombre del cirujano.

Los médicos consultados afirman que las iniciales sólo dejaron quemaduras superficiales, y que no existe posibilidad de que las marcas causen daño a los pacientes. Pequeño consuelo cuando se queda con la incertidumbre de saber si estás caminando campantemente por la vida con la firma de un doctor loco en tus entrañas.

vía BBC

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