Los científicos advierten que su desaparición afectará duramente a todo el ecosistema europeo.

Durante los últimos 27 años, han desaparecido de Alemania el 76% de los insectos voladores sin que los científicos den una razón concreta. Aunque la hipótesis más fuerte –y lógica– es que este fenómeno pudo haber sido provocado por la pérdida paulatina de su hábitat natural, que ha cedido ante la agricultura y el uso de pesticidas.

Este es uno de los problemas más terribles que ha enfrentado suelo europeo y se pone peor. En verano, cuando se supone que debería haber más insectos, la caída poblacional llega al 82%.

“Si la biomasa total de insectos voladores está disminuyendo realmente a esta velocidad, aproximadamente un 6% por año, es extremadamente preocupante. Los insectos voladores tienen funciones ecológicas realmente importantes, por lo que sus números son muy importantes. Polinizan flores: las moscas, las polillas y las mariposas son tan importantes como las abejas para muchas plantas con flores, incluidos algunos cultivos. Proporcionan alimento para muchos animales: aves, murciélagos, algunos mamíferos, peces, reptiles y anfibios. Las moscas, los escarabajos y las avispas también son depredadores y descomponedores, controlando las plagas y limpiando el lugar en general”, explicó Lynn Dicks, de la Universidad de East Anglia, Reino Unido.

Los científicos recalcan que la disminución de la población de insectos voladores no tiene que ver con algún tipo de habitad o clima en específico, pero que la extinción de moscas, avispas, mosquitos y demás especies pone en riesgo todo el ecosistema. Esto debido a que el 80% de las plantas silvestres dependen de ellos para reproducirse y sirve de alimento al 60% de las aves, sin mencionar la enorme cantidad de mamíferos y reptiles que dependen de ellos.

“Los insectos representan dos tercios de la vida en la Tierra, pero se ha producido algún tipo de declive horrible. Aparentemente, estamos logrando que regiones de terreno cada vez más grandes sean inhabitables para casi cualquier especie que no seamos nosotros, y eso nos está poniendo en camino hacia un apocalipsis ecológico. Si perdemos los insectos todo lo demás va a colapsar detrás”, dijo Hans de Kroon, investigador de la Universidad de Radboud.

Los resultados de este estudio se lograron gracias a que, en Alemania, desde 1989, se estandarizó la manera en la que los entomólogos “cazan” insectos mediante trampas de tela. Así han recolectado 1,500 muestras en más de 63 reservas naturales del país.

Trampas alemanas para capturar insectos.

Esta estandarización no se da en otras partes del mundo, así que los entomólogos alemanes piden a sus colegas internacionales realicen estudios similares para saber conocer la situación a escala global.

fuente The Guardian

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