El gran Isaac Asimov imaginaba un mundo en el que las computadoras serían imprescindibles.

El divulgador científico isaac Asimov posando

(Getty Images)

Siguiendo en la manera en que se imaginaron el 2019 en los 80, el gran divulgador científico y escritor de ciencia ficción Isaac Asimov escribió en 1984 un artículo en el que hizo un ejercicio de prospectiva, en el que asumía un supuesto: sólo llegaremos al 2019 si no existe una guerra nuclear entre Estados Unidos y la URSS antes. Afortunadamente eso no pasó, y acertó en lo que ocurría si el progreso científico se mantenía sin una gran guerra: las computadoras serían indispensables en el día a día en el 2019.

“El objeto computarizado móvil ya está inundando la industria y, en el transcurso de la próxima generación, penetrará en el hogar (…) La creciente complejidad de la sociedad hará que sea imposible prescindir de ellas. No es que la informatización vaya a significar menos empleos en general, ya que el avance tecnológico siempre ha creado, en el pasado, más empleos de los que ha destruido, y no hay razón para pensar que eso no será verdad ahora también”.

Para Asimov las computadoras revolucionarán la educación en el 2019.

“La educación será revolucionada por la computadora. Indudablemente, las escuelas seguirán existiendo, pero un buen maestro de escuela no puede inspirar la curiosidad de un estudiante que la computadora, que permitirá a un estudiante interesado en aprender  desde casa. Finalmente habrá una oportunidad para que cada joven, y de hecho, cada persona, pueda aprender lo que él o ella quiera aprender. En su propio tiempo, a su propia velocidad, a su manera. La educación se convertirá en diversión porque brotará desde dentro de cada uno y no será forzada desde fuera.”

(The Star) El artículo de Asimov escrito en 1984 reproducido por Daily The Star

De acuerdo con Asimov, las viejas generaciones tendrían que re-educarse para comprender como usar una computadora y el nuevo mercado laboral, o quedarían obsoletas en el mercado de trabajo. Eso sí, varios trabajos (sobre todo los pesados y algunos de oficina) quedarán obsoletos.

“Aquellos que pueden ser reentrenados y reeducados podrán seruir trabajando; aquellos que no pueden ser puestos a trabajar en algo útil, o donde los grupos gobernantes sean menos sabios, tendrán que ser apoyados por algún tipo de asistencia social. En cualquier caso, la generación de la transición se extinguirá, y habrá una nueva generación que crecerá y será educada en el nuevo mundo. Es muy probable que la sociedad, entonces, haya entrado en una fase que puede mejorarse más o menos permanentemente con respecto a la situación tal como existe ahora.”

Asimov también pensaba que, en el 2019, la población mundial comenzaría a disminuir, con tazas de natalidad más baja por la educación sexual y la cada vez menor necesidad de tener hijos para ayudar en tareas en el hogar. También pensaba que los problemas de contaminación aumentarían, pero creía que también existirían más técnicas de reciclaje, que podrían ayudar a disminuir en el horizonte del 2019 los problemas ambientales. Justo arreglar los problemas del medio ambiente podría ayudar a que las naciones más grandes, como la URSS y Estados Unidos, unieran esfuerzos para mejorar las condiciones de vida en el planeta. En esto, sin duda, falló duramente Asimov, sobre todo ahora que Donald Trump sacó a Estados Unidos del Acuerdo de París.

Finalmente, Asimov supuso que en 2019 la exploración espacial ya no sería una carrera entre Estados Unidos y la URSS, sino un trabajo conjunto entre las naciones. E incluso se atrevió a vaticinar que en el 2019 la humanidad volvería a la Luna:

“En el 2019, volveríamos a la Luna. En ese viaje no sólo habrá estadounidenses, sino una fuerza internacional, y no sólo para recolectar rocas lunares, sino para establecer una estación minera que procesará el suelo lunar, y lo llevará a lugares en el espacio donde se puedan fundir en metales, cerámica, vidrio y hormigón: materiales de construcción para las grandes estructuras que se pondrán en órbita sobre la Tierra. Una de esas estructuras, que muy posiblemente podría completarse para 2019, sería el prototipo de una estación de energía solar, equipada para recolectar energía solar, convertirla en microondas y transmitirla a la Tierra”.

En eso también falló Asimov, pero ya existen proyectos de cooperación mundial para la exploración espacial, aunque otras naciones, como China, están dedicadas a sus propios planes de este tipo.

fuente The Star

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