La historia detrás de una opera rock de ciencia ficción que nunca se materializó.

En los locos años setenta no existían dos personajes prominentes dentro de la cultura pop tan diferentes como Paul McCartney e Isaac Asimov. El ex Beatle era un tipo extremadamente sociable, de palabra fácil, que hipnotizaba a la gente a su lado gracias a sus buenos modales y su trato afable, además de tener cierta cercanía (aunque no tanto como otros Beatles) con la Meditación Trascendental; mientras que el escritor era mucho más retraído, e incluso se le había diagnosticado claustrofilia, un amor desmesurado por resguardarse en lugares pequeños y cerrados, algo que le permitió dedicarse de lleno a su prolífica carrera como escritor.

A pesar de las diferencias, los dos trabajaron en un proyecto sumamente interesante, que, de haberse concretado, habría sido un hito en la historia de la música y la ciencia ficción.

Venus and Mars

En 1974 Paul McCartney se encontraba grabando Venus and Mars, su cuarto disco fuera de los Beatles. Al igual que en Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y Magical Mystery Tour, álbumes en los que Paul, a regañadientes del resto de los Beatles, buscaba agrupar todas las canciones bajo un concepto (una banda falsa en el primer caso y un circo ambulante en el segundo), en su nueva propuesta también quería encontrar un hilo conductor alrededor del disco de su nueva banda, Wings.

Aprovechando el nombre del álbum, McCartney imaginó que la ciencia ficción podía ser una solución interesante y original para el concepto de su proyecto. Y es que mientras Paul escribía las canciones del disco, también se encontraba leyendo un libro con varios de los cuentos de ciencia ficción de Isaac Asimov, algo que incluso lo inspiró para dar forma a varios de los efectos de sonido del álbum (supuestamente “ruidos espaciales”). Así que, ni tardo ni perezoso, el músico escribió brevemente la idea que tenía y decidió contactar a Asimov –ya toda una estrella de la ciencia ficción, la divulgación científica y la investigación histórica– para encargarle que escribiera un guión relacionado con el disco.

Antes de presentar la idea a Asimov el proyecto de McCartney ya había mutado: en lugar de buscar ser solo el concepto del disco, ya era, por lo menos en la cabeza del músico, una película musical que podría ser un gran éxito en taquilla.

Five and Five and One

Paul se acercó a Isaac Asimov y le presentó su idea: una sencilla historia de ciencia ficción que tenía como objetivo convertirse en una opera rock al estilo de Tommy, la película de The Who.

Macca tenía escrito un tratamiento muy sencillo del musical, que usaría las canciones de Venus and Mars para acompañar la historia. En el breve plot de McCartney se relata la existencia de una banda de rock que, de buenas a primeras, descubre que existe un grupo de extraterrestres que intentan suplantarlos. Además de la sinopsis, McCartney también escribió un único dialogo que quería que formara parte del guión. A pesar de que Asimov se mostró renuente a aceptar la propuesta al inicio, sobre todo porque despreciaba la música rock-pop, terminó por darle el sí a McCartney cuando el músico le dijo que aceptaría cualquier idea que aportara, con la única condición de que mantuviera el único dialogo que Paul había escrito (algunos piensan que para poder aparecer como co-guionista en los créditos de la cinta).

El guión que escribió Asimov, titulado Five and Five and One, contaba la historia de una nave extraterrestre que se estrellaba en la Tierra, cuyos sobrevivientes inicialmente se presentan como unos horrendos lagartos antropomórficos. Sin embargo, casi al inicio de la historia, descubrimos que en realidad son unos seres de energía que sobreviven pasando su conciencia a los cuerpos de huéspedes físicos a los que infectan como parásitos, robando su apariencia y controlando su conciencia por completo. Los seis extraterrestres que sobreviven, después de ocultar su nave en una cueva, infectan a unas vacas, solo para descubrir que la res es un animal poco apto para conquistar la Tierra, su nueva misión tras descubrir que es muy complicado reparar su nave con la tecnología terrestre.

Cuando deciden convertirse en humanos, los extraterrestres acosan a una pareja que, en un paraje recóndito, se dan besos y apapachos en un auto mientras escuchan música rock. A pesar de que los dos enamorados escapan, los extraterrestres descubren que la música controla las emociones de los seres humanos.

Después de recorrer todo el mundo (gracias a que se apropiaron del cuerpo de unas águilas) estudiando diferentes tipos de música, los extraterrestres comprenden que el género musical más influyente en nuestro planeta es el rock-pop. Incapacitados para escribir música por no sentir emociones, sobre todo amor (incluso Asimov describe que los aliens no conocen el sexo), un sentimiento que no comprenden y les parece repulsivo, los aliens invasores se fijan en The Group (el nombre que asumiría Wings en la película), una excelente banda inglesa a la que les roban sus canciones y, usando un extraño poder, copian su apariencia.

Los aliens usan las canciones de The Group para conquistar Estados Unidos y lavarles el cerebro a los jóvenes, bajo el nombre de The Super Group; todo con la ayuda de Joe, un atolondrado pero noble manager musical que los representa y los vuelve una sensación en el país de las barras y las estrellas. Cuando Joe descubre la verdad sobre The Super Group, vuela a Inglaterra para revelar todo a The Group, que viaja hasta Estados Unidos para pelear por sus canciones y, de paso, salvar al mundo de los conquistadores extraterrestres.

Al final de la película, en medio de una batalla de canciones, The Group –capitaneados por Paul McCartney– derrota a los extraterrestres invasores con el poder de las canciones de amor. Así describía el final de la película Isaac Asimov:

“La canción final debe comunicar la victoria del amor y el escape de la humanidad, no sólo de la dominación de los extraterrestres, sino también del aislamiento general de la sociedad. La canción permite que exista por primera vez una unión de inteligencias mundial, y tiene como resultado el nacimiento de una nueva unidad que permite descubrir que todos juntos somos más que por separado, y significa el ascenso de la raza que heredará verdaderamente el Universo.”

El triste final

Pero el proyecto no se concretó. Aparentemente, la razón detrás de la cancelación de la película es que Paul se enfureció cuando descubrió que Asimov no incluyó el dialogo que él había escrito, faltando a la promesa que habían realizado. El escritor de origen ruso quedó sumamente molesto con McCartney, y en las notas del plot –que se conserva  en la Universidad de Boston– escribió:

“No se llegó a nada porque McCartney no podría reconocer ningún tipo de buen material.”

Como dato curioso, cuando la noticia sobre el fallido proyecto se volvió popular, los teóricos de la conspiración la usaron como una prueba más de que el verdadero Paul McCartney estaba muerto, la leyenda urbana más popular relacionada con los Beatles. De acuerdo con esta teoría, Paul murió en un accidente automovilístico en 1966 y fue reemplazado por el ganador del concurso “El doble de Paul McCartney”, que se realizó poco antes del suceso. Desde entonces, el Paul falso (William Campbell o “Faul”) ocultó pistas en los discos de los Beatles y Wings, buscando que los fans descubrieran el timo. Los fans de la teoría de la muerte de Paul, sostienen que Five and Five and One hubiera sido la pista más obvia de la muerte y sustitución del músico, y por eso nunca se concretó.

Por cierto, supuestamente el concepto de Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem, la película animada producida por Daft Punk (y musicalizada con canciones el disco Discovery) y Toei Animation, está basada ligeramente en la historia de McCartney y Asimov. Pero eso es solo un rumor que, de ser cierto, nos mostraría que Thomas Bangalter, Guy-Manuel de Homem-Christo y el genial Leiji Matsumoto no tuvieron acceso al guión de Asimov e inventaron casi toda su historia.

fuente Robotic Revolutions

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