Las emisiones de gases de efecto invernadero siguen siendo la principal causa del calentamiento.

No podemos decir que sea una sorpresa pero tampoco deja de ser preocupante. El 2016 ha sido declarado como el año más caluroso de la historia, o al menos desde que se comenzó a registrar la temperatura global en 1880. Luego del 2014 y 2015, éste es el tercer año consecutivo en que se rompe la marca.

Los datos fueron obtenidos a partir de dos análisis independientes realizados por la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), que concluyeron en que la temperatura media de la Tierra es 1.1 ºC más alta que en la época preindustrial y 0.07 ºC mayor a la registrada en 2015.

La conclusión de los análisis es clara: la causa del incremento de la temperatura global son las emisiones de gases de efecto invernadero, producto de la actividad humana. El drástico cambio climático que se ha registrado en los últimos 35 años ha afectado sobre todo al hemisferio norte del planeta, lo que se traduce en un nivel de deshielo en el Ártico sin precedentes.

Ahora los científicos esperan que en este 2017 no se registre un nuevo récord. Esto debido a que los picos en la temperatura de los dos años anteriores fueron causados, en cierta medida, por los efectos del fenómeno de El Niño. Aun así, los expertos aseguran que “la tendencia del calentamiento a largo plazo es clara”.

Faltando unos días para que Donald Trump tome protesta, resulta imposible no preocuparse ante de la idea de que alguien que se ha negado a reconocer la evidencia del cambio climático vaya a ser el nuevo presidente de Estados Unidos.

fuente NASA

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