La compañía dio a conocer sus resultados financieros correspondientes al último trimestre fiscal.

Tim Cook se presentó ayer ante los accionistas de Apple para dar a conocer los ingresos de la empresa en el tercer trimestre del año fiscal (Q3 2015). El CEO de la compañía estadounidense se congratuló de informar que Apple ha registrado un beneficio neto de 10,680 millones de dólares durante los últimos tres meses, esta cifra representa un incremento del 38 % con respecto al periodo trimestre.

Además, Apple facturó 49,410 millones de dólares, una cifra mayor al mismo periodo de tiempo del año pasado, cuando alcanzó ingresos por 37,430 millones. También se aseguró que buena parte del aumento de capital se debe a la buena acogida que tuvo el Apple Watch y a que duplicaron sus ventas en el mercado chino, donde registraron 13,230 millones de dólares en ingresos.

Cook no quiso dar a conocer los números exactos de ventas del Apple Watch por razones de “confidencialidad frente a sus competidores” y sus números ingresaron en el rubro de “Otros” (junto a la línea Beats, iPod y Apple TV). Gracias a esto, la sección “Otros” casi duplicó sus ingresos, pasando de 1,767 millones de dólares en el Q3 2014 a 2,641 millones en el mismo periodo de este año.

De acuerdo con Apple durante el Q3 2015 vendieron 47.5 millones de iPhones, 35% más que el mismo periodo del año pasado, pero por debajo de los 61 millones de iPhones comercializados en el segundo trimestre de este año fiscal.

A pesar de que los números de Apple no suenan mal, quedaron por debajo de la expectativa de los inversionistas, porque se detectó una caída en ventas de iPods (que por primera vez no tuvieron un segmento especial en la presentación), iPads, Apple TV y otros accesorios. Además, la línea de Macs superaron sus ventas pero no por encima de lo esperado.

Unas horas antes de la presentación de Cook, los analistas esperaban el anuncio de ventas de iPhones por encima de las 50 millones de unidades, la noticia de que quedaron por abajo de la expectativa inmediatamente afectó a sus acciones, que se desplomaron un 8%. La razón de la desconfianza obedece a que, cada vez más, el crecimiento financiero de Apple depende de las buenas ventas de los iPhones, producto que carga en sus espaldas a la compañía en los últimos años. Casi de inmediato Cook intentó defender a su línea de teléfonos:

“Creemos que nuestros teléfonos aún tienen mucho potencial. El cual durará muchos, muchos, muchos años. Hay mucha innovación esperando en los próximos smartphones. Creo que estamos en las entradas iniciales, no en las últimas entradas”, dijo, haciendo una referencia beisbolera.

Finalmente, la compañía indicó que sus ventas internacionales representan el 64% de sus ingresos y que en el cuarto trimestre estiman que sus ingresos pueden crecer por encima de los 51,000 millones de dólares, pero tendrán un margen bruto de entre el 38.5% y 39.5%, por abajo del actual trimestre, algo que ocurre año con año en el Q4.

temas